lunes, 19 de diciembre de 2016

Quinto día de la novena de aguinaldos.


DÍA QUINTO.


EL NACIMIENTO NO FUE ACOMPAÑADO POR UNA MULA Y UN BUEY.


“Fueron a toda prisa y encontraron a María, a José y al niño”. Lucas II,  16.

Los evangelistas Mateo, Lucas y Juan, no hacen mención de la mula y el buey en el nacimiento de Jesucristo.

Los historiadores, nos imaginamos, que esos dos animales, fueron incorporados por la tradición oral. 

Pero para tomarnos una idea de cómo llegaron éstos humildes animales, al nacimiento, veamos algunas hipótesis: El Evangelio apócrifo pseudo mateo, dice: “Que al tercero o cuarto día, la Virgen trasladó al niño de la cueva hasta una pesebrera y que le colocaron una mula y un buey, para que le calentaran y cosa sublime, los dos animales se arrodillaron, para reconocer la grandeza del Mesías". 

Hay unos textos antiguos, que narran lo de la mula y el buey, para que los animales, que no tienen las capacidades humanas, reconozcan la grandeza de su Dios.

También el Pseudo Mateo, sitúa su historieta entre citas bíblicas del antiguo testamento, como ésta: “Conoce el buey a su dueño y  el asno del pesebre a su amo”. Isaías  I  3.  

También ésta otra de la versión griega del profeta Habacuc: “Te darás a conocer en medio de animales”. 

El libro de los números, narra un acontecimiento, de la burra de Balaán, que reconoció a Dios, primero que su amo. XXII. 22, 34.


En efecto, la mula y el buey son elementos importantes en los pesebres, y los colocaron para hacer un reconocimiento de Dios.




Algunos sabios de la Iglesia, les han dado cierta importancia, como: San Jerónimo, que fue el que tradujo la biblia al idioma latino, cuando dice que la mula es el antiguo testamento y el buey es el nuevo.

San Bernardo dice:” La borrica es la imagen de la soberana paciencia”.




 Ricardo de San Vittore, dice: “Que la mula es la humildad evangélica”.

En esencia lo que sabemos, es que en el siglo IV un monje franciscano los incluyó en el pesebre y ahí están hace diez y seis siglos. 

Pero no podemos olvidar, que fue San Francisco de Asís el que representó por primera vez un pesebre con la mula y el buey.




Los aguinaldos nacieron en las antiguas culturas de la tierra, durante las festividades de fin de año, con la costumbre de intercalar regalos, conocidos con el nombre de aguinaldos. 

Aquellos regalos eran costosos, como caballos finos, dinero y oro. 




En la actualidad los aguinaldos se identifican, con los juegos que se hacen en familia y con los amigos, en los cuales el perdedor, paga un aguinaldo al que gana. 

Esta palabra posiblemente se deriva de la expresión latina: Hoc in anno,  que traduce: En este año te doy y equivale a un regalo, propina o donación que hacemos, en las navidades.

Los juegos más conocidos, son: El sí y el no; al preguntar y no responder; al dar y no recibir; pajita en boca; el beso robado y tres pies.

Como punto final, traigamos a memoria, la historia de los Dioses, a los que se les celebra la fiesta el 25 de Diciembre; esta es la verdadera razón por la que la navidad, es una fiesta de todos , los moradores del planeta.



En la imagen aparecen once de los  millares de Dioses que el hombre venera en el planeta.

Ellos son de derecha a izquierda: Hermes, Doinisio,  Buddha, Zarathurstra, Krishna, Jesucristo, Horus, Mithra, Heracles, Tammuz y Adonis.

Sopetrán, Diciembre 4 del 2016.


Darío Sevillano Álvarez.

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