Arquitectura Sopetranera.


Arquitectura sopetranera.


Por: Darío Sevillano Álvarez.



Templo Parroquial de Nuestra Señora de La Asunción de Sopetrán, diseñado por Don Juan Buesso de Valdés y empezado a construir en el año de: 1674.

INTRODUCCION

El documento que nos presenta Don Darío Sevillano, nos llevara en un viaje a través del tiempo de  la arquitectura Sopetranera a nivel paisajístico y urbano, será la solución para conservar nuestra cultura y nuestra calidad de vida, que mirada dentro de un contexto ecológico, se convertirá en un reto para nuestra generación la preservación de ella teniendo en cuenta que nuestros políticos y dirigentes están caracterizados por contar con una cultura industrial, una falta de conocimientos de nuestras raíces, por consiguiente una carencia de criterios para no destruir este conjunto de obras arquitectónicas que reflejan nuestro pasado y presente de nuestro pueblo.


En su afán por mejorarlo, los Sacerdotes, han hecho unas revolturas de órdenes arquitectónicos, como este rosetón de arte gótico, que remplazó a la vieja claraboya de arte romano simple o toscano.

Para lograr entender un poco este concepto debemos remontarnos a analizar como nuestra cultura cambio desde principios del siglo pasado cuando comenzó la revolución industrial, la era del acero, la sistematización, la industrialización, cambiaron nuestra vida para siempre, por lo cual la ciudad no es el inevitable resultado de las actividades constructoras de una sociedad. Una ciudad puede ser construida y luego prosperar solo si representa la meta colectiva de los individuos, la sociedad y las instituciones. Una ciudad no es un accidente pero si el resultado de visiones y objetivos coherentes. Es una invención del espíritu humano. Sin esta idea guiadora no habría civilización urbana.
La era industrial trajo consigo la zonificación funcional popularizada por la carta de Atenas de 1931 fue, contraria a sus pretensiones universales, una técnica para el desarrollo industrial. Es el instrumento para la expansión industrial que es tan efectivo como rudimentario. Ella inevitablemente conduce a la ruptura de asentamientos polifuncionales integrados (ciudades, parroquias, pueblos dormitorio, centro comerciales, zona industriales, centros de negocios, etc.), como en nuestro caso vemos unos buenos ejemplos en ciudades como Medellín, Bogotá, Cali entre otras y unas con timidez pero siendo ya una realidad en Santa Fe de Antioquia y San Jerónimo.
La zonificación en vez de estimular la integración orgánica de las funciones urbanas, impone su segregación mecánica. Aunque los controles de ruido y polución permiten la integración o proximidad de la mayoría de los lugares de trabajo, con otros usos, la zonificación perpetúa la separación de funciones siendo innecesarias y anacrónicas ya que es anti-urbano y anti-ecológico.


Estatua colosal de San Roque, incrustada en la torre derecha del templo, antiguo patrono de Córdoba, en donde nació Sopetrán en el año de: 1616.

El objeto fundamental de la zonificación es organizar cada parte del territorio de tal forma que el ciudadano pueda realizar solo una función en un solo lugar a la vez. El segundo objetivo de la zonificación es la movilización diaria de toda la sociedad (adultos, ancianos, jóvenes, niños, bebes, enfermos y saludables, pobres y ricos, empleados y desempleados) para acometer las simples tareas diarias. La zonificación ha hecho extremadamente compleja y derrochadora, en términos de tiempo de transporte, a la vida moderna. La consecuencia más notable de la zonificación funcional es que garantiza el máximo consumo de unidades de tiempo, energía, equipamiento y tierra para la ejecución de las funciones diarias de toda sociedad.


Estatua colosal de San Nicolás de Bary, incrustada en la torre izquierda, otra de las parroquias que integraban al viejo Sopetrán.

La circulación de la gente, bienes e información representan la principal actividad de metabolismo industrial del hombre con la naturaleza.
Calles, carreteras, canales, corredores aéreos, tubería y cableado constituyen el sistema arterial de esta sociedad atomizada. El carro, el metro, el avión, las computadoras, el teléfono, el internet y la televisión son sus principales instrumentos, las extensiones necesarias del cuerpo humano y la mente.



Columna recién remodelada, ellas fueron en un principio, toscanas, pero en las remodelaciones, han sufridos varias transformaciones, como: Colocarles hojas de acanto, que pertenecen al romano compuesto, una pintura imitación mármol que no pertenece a este templo y un mosaico imitación ladrillo, que pertenece al arte moderno.
La zonificación funcional reemplaza el orden orgánico de la sociedad con el desorden mecánico de los suburbios y la ausencia de verdaderos centros y centralidades.
La fragmentación de una sociedad genera instantáneamente la destrucción del campo y bosques, naturaleza, recursos naturales y humanos en simples estadísticas expresadas en cifras y densidades.
La lógica industrial pareciera estar en conflicto con la lógica social y ecológica, la lógica ética y estética. Transforma a cada ciudadano en un potencial e involuntario agente de desperdicio de energía-
El metabolismo entre los barrios y el centro están condenados desde el principio a una fatal corrosión. Esta fatalidad debe ser reversada si hemos de evitar promover nuevas formas de barbarismo. La movilidad obligatoria de las masas sub-urbanas representa una amenaza a la ciudad y el campo. Este síndrome moderno puede ser controlado únicamente a través del desarrollo de un centro urbano dentro de los suburbios. La economía urbana no crecerá por expansión hacia el campo adyacente o hacia un sobre desarrollo de los centros históricos pero más bien a través de un redesarrollo y crecimiento internos de los suburbios.
Las labores de desarrollo en los centros históricos deberían ser redefinidas de acuerdo a las siguientes metas: definir sus parámetros y completar las aéreas de construcción, tipos de calle y plazas públicas, técnicas de construcción y arquitectura, en armonía con los patrones existentes,  ajustar lotes de distintas proporciones y usos a las capacidades estructurales del municipio o barrio existente, introducir todas las funciones urbanas a distancia peatonal una de otra.
Todo el mantenimiento, conservación, restauración y reconstrucción debería usar técnicas de construcción tradicionales.
Vemos entonces como la economía modela nuestro ambiente, en efecto, podría ser que la mayoría de edificios construidos en el futuro por una economía de mercado fueran una sucesión de intereses particulares y no comunes de toda una población, por ello el desarrollo industrial que realizan nuestros actuales legisladores, arquitectos y proyectistas están sirviendo al interés privado.
Si los mecanismos del mercado libre y el centralismo estatal han demostrado incapacidad de crear un verdadero dominio público uno tiene que concluir que las autoridades públicas pueden ser las adecuadas para contratar planes maestros con profesionales independientes.


En la fotografía se aprecian algunas de las revolturas de orden arquitectónico como: Las hojas de acanto, tanto en los capiteles, como en los arcos y la moldura ornamental: Torcidos, que acompaña a la faja del arquitrabe.

Es muy frecuentemente olvidado en nuestros países que las ciudades y el campo no son transformadas por actividades caóticas, incontroladas pero más bien por decisiones políticas y legislativas que determinan densidades residenciales, zonificación, uso del suelo, índices de ocupación y alturas, como también la forma, apariencia y finalmente el significado de edificio o construcción. La estructura y apariencia de las ciudades y del campo como cualquier organismo vivo, natural debe de tener límites definidos, debe de tener un tamaño máximo y mínimo en términos de área y volumen, el perfil de una ciudad y el número de habitantes y las actividades que pueda contener y ser desarrolladas.
Exactamente como un individuo que ha alcanzado la madurez, una ciudad “madura” no puede seguir agrandándose sin perder la calidad  de vida. Tal como una familia, una ciudad puede crecer siendo esta policentrica y polinuclear.
La unidad de construcción básica de la ciudad policentrica es el barrio autónomo, una verdadera ciudad dentro de la ciudad.


En la administración del Padre Gerardo Martínez Madrigal, que luego ascendió a Obispo y ejerció en la diócesis de Garzón, fueron importados dos ángeles de mármol de carrara, para portar los dispensadores del agua bendita, que sirve como sacramental a los fieles.

La arquitectura tradicional no es algo que pueda ser adquirido de una vez y por todas, no se compra en un almacén. Es transmitida de individuo a individuo y su calidad crece con cada generación. Puede desintegrarse de repente después de alcanzar grandes logros. Una ciudad como un organismo vivo, se encuentra a sí mismo en un permanente proceso de reconstrucción.
La arquitectura tradicional se conserva como un lenguaje vivo, como lo veremos en este documento que nos lleva en un viaje a través del tiempo donde a través de generaciones fueron construyendo un pueblo llamado Sopetrán, que relata y nos muestra de manera práctica su arquitectura, sus espacios públicos, sus calles que durante siglos se han construidos en un valor arquitectónico y un legado para nuestros descendientes, en este documento podremos aprender su gramática y usar su vocabulario.
Todos los edificios, grandes o pequeños, públicos o privados, tienen una cara pública, una fachada, ellos por lo tanto, sin excepción, tienen un efecto positivo o negativo, en la calidad de vida, enriqueciendo o empobreciendo en una forma duradera y radical nuestro hábitat. La arquitectura de la ciudad y el espacio público es un tema de interés común en la misma proporción a las leyes y el idioma; ella es la base la civilidad y la civilización. Sin una aceptación común no podría haber constitución ni mantenimiento de una vida civilizada normal. Ella no puede ser impuesta. Y aun “el hogar” sobrevive en todos nosotros como el refugio más profundo. La noción de hogar aun tiene significado fundamental para cada uno de nosotros porque venimos de alguna parte y todos sentimos la necesidad de pertenecer. Si este deseo no es satisfecho se convierte en dolor. Nuestro ideal de ciudad hermosa, de una casa hermosa, no es utópico; como tampoco son la fantasía. Lo esencial en el este arte no es tanto la belleza de las ideas sino la belleza de los resultados, de lo que el ojo puede ver desde el detalle a la totalidad, sin preparación o explicación alguna. Ante el panorama de una ciudad bella, frecuentemente somos golpeados por la esplendida coherencia del todo, la forma, la intención, los materiales y los colores. Por otro lado, nada puede ser más aburrido que la fealdad, no existe defensa contra sus fuertes efectos corrosivos. Una bella construcción por sí misma es incapaz de mejorar un miserable asentamiento, pero una fea y única construcción, puede matar el espíritu de una ciudad orgullosa. La belleza de un conjunto, de una ciudad o de un paisaje representa un estado de equilibrio extremadamente vulnerable o frágil. Al crear o transformar ciudades nos creamos a nosotros mismos. Nuestros más queridos recuerdos generan el veneno del remordimiento, de perdida irrecuperable e incluso de odio por los que más apreciamos. Una bella ciudad como Sopetrán, una bella casa Sopetranera, son nuestro hogar para todos, un hogar universal. Pero si perdemos este objetivo construiremos nuestro propio exilio aquí en la tierra. Para evitar este exilio debemos de conocer y amar lo que por tanto tiempo nuestros antepasados nos han dejado como legado y que magistralmente Don Darío Sevillano ha recogido y recopilado para que este lenguaje vivo de una ciudad bella que muy pocos conocen su gramática y su lenguaje, puedan valorar y transmitir de generación en generación antes de que la modernidad destruya  nuestro hogar, y sin que nos demos cuenta estemos cavando nuestra propia destrucción.

JORGE JHON VIEIRA HOYOS.



En cada una de las ventanas del templo, hay un vitral que representa uno de los sacramentos; este es el del matrimonio.

COMENTARIOS AL TRATADO DE "ARQUITECTURA SOPETRÁNERA" DE DON DARÍO SEVILLANO ALVAREZ.
He tenido el deleite de admirar con mis ojos y mi mente la calidez y la cientificidad del trabajo realizado por don Darío Sevillano sobre la Arquitectura Sopetranera, que mediante una formidable redacción, no exenta de su crítica implacable como es su estilo, e ilustrada con una colección de fotografías policromas, diseños, mapas y bocetos, me presentó como un regalo de navidad el 22 de diciembre de 2009.
Este valioso "aguinaldo" nos presenta las construcciones de Sopetrán, desde los bohíos en donde habitaban los indios, antes de la llegada de los españoles, cuando nuestro pueblo era conocido como Las Guamas, hasta nuestros días. Las construcciones que conformaron la historia arquitectónica de nuestro pueblo, sólo existen en el papel, ya sea en los escritos o en las fotografías de la época, razón por la cual, el trabajo de Don Darío, se constituye en una joya de la memoria cultural de Sopetrán.
En un ingente esfuerzo del autor, van apareciendo las maravillas arquitectónicas Sopetraneras, que a fuerza de verlas todos los días, pasan inadvertidas a los ojos del pueblo, pero que son captadas por la lente escrutadora de Don Darío, para hacerlas visibles a los ojos de propios y visitantes. Allí desfilan las construcciones antiguas y modernas con detalles exteriores e interiores, corredores, salas, comedores, zaguanes, puertas, ventanas, postigos, aceras y antejardines,
Capítulo aparte merece el Patrimonio Arquitectónico Religioso, en el cual describe el majestuoso templo parroquial, La Iglesia de la Asunción y las Capillas antigua y moderna de Córdoba, la de Horizontes, del Sagrado Corazón de Jesús, de San Rafael y de San Nicolás.
Se ocupa luego de las edificaciones modernas, públicas y privadas, y de la remodelación del Parque, indicando los aciertos y desaciertos en que incurrieron los gestores de las construcciones y reformas.
Este genuino y formidable trabajo es único en su conformación y en su
contenido, y sólo se le ocurrió a la mente inquieta del maestro Darío
Sevillano Álvarez.
Cordial felicitación.                                           ^


                         Gerardo Zapata García.



Talla de madera en el altar del Señor Caído.



PRÓLOGO DEL AUTOR:

A pesar de que nuestro pueblo, goza de una buena arquitectura, basada en muchas etnias importantes de la tierra, nadie se ha atrevido a trabajar este tema, no sabemos si por falta de gusto; falta de tiempo; o pereza para manejar sus contenidos.
En el año de 1989, me decidí a hacer un estudio cuidadoso del tema y encontré, cosas maravillosas, relacionadas con nuestra civilización, porque la arquitectura es una consecuencia lógica de etnias, que han habitado nuestras tierras.
Debemos recordar que la gente Sopetranera, no es una raza cualquiera, porque tiene raíces en diez y ocho civilizaciones importantes de la tierra, como: Romanos, griegos, asirios, caldeos, iberos, celtas, celtiberos godos, visigodos, cartagineses, nilóticos, siberianos, bantúes, pigmeos, bosquimanos, polinesios y melanesios.
 Fue tanta la alegría que sentí, que sin ahorrar esfuerzos, ni viajes, ni tropiezos, me decidí a buscar el material adecuado y la preparación necesaria, para manejar el tema, porque es una materia, que tiene muchos contenidos, que un principiante no conoce.
Cuando tuve todo lo que creía iba a ser un buen trabajo, me dirigí al Doctor Gabriel Jaime Arango, que para la época, era el jefe de Extensión Cultural del Departamento de Antioquia y le conté mi propósito, a lo cual él replicó: Voy a conseguir dos personas que sepan de arquitectura para que te orienten.
Los resultados fueron desastrosos, porque las dos arquitectas, se llevaron mis memorias y mis fotografías y luego editaron un borrador de libro, que nunca se imprimió y adoptaron la obra como concebida por ellas; la única participación mía, era haberlas acompañado a buscar los materiales.
El borrador permaneció guardado en un armario de mi casa, hasta el día 10 de Septiembre del 2009, cuando me resolví a escribir lo que tengo en mente acerca de la arquitectura Sopetranera.
Pero vaya sorpresa, encontré que el material estaba desactualizado y viejo y me di a la tarea, de buscar las cosas nuevas  que pudieran relacionarse con mi cometido.
Gracias a éste tropiezo, que el destino me jugaba, tenía resuelto el mayor problema: Había guardado las fotografías del Sopetrán de ayer y estaba reclutando las del Sopetrán de hoy; que es la mejor forma, para demostrar el mal trato que nuestra arquitectura ha recibido.
La obra es un relato agradable, sencillo y con las explicaciones correspondientes, del recorrido que realicé, por nuestras calles, carreras, corregimientos y edificios, en el cual, recogí todos los elementos necesarios, de ésta disciplina y estoy seguro de que todos ustedes, van a disfrutar las bellezas arquitectónicas, los gráficos y los perfiles que incluyo y van a aprender a cuidar lo que tenemos, para que nuestros hijos y la posteridad, tengan la oportunidad de conocer el legado de la multietnia Sopetranera.

Sopetrán, Septiembre 30 del 2009.

DARÍO SEVILLANO ÁLVAREZ.




ARQUITECTURA SOPETRANERA.

INTRODUCCIÓN:

El Sopetrán de Colombia, rinconcito del Departamento de Antioquia, en donde la naturaleza se regaló, con todas sus bondades, es uno de esos lugares amañadores de la tierra, en donde se encuentra, desde una fruta tropical, hasta una mujer hermosa.


Otra talla del mismo altar.

Una de las grandes características de nuestro pueblo, es el hecho histórico, muy importante: Que los descubridores y los conquistadores de las tierras de América, buscaban sus campos para vivir cómodamente en ellos, por muchas razones tales como; Tierras de clima cálido seco; suelos muy hábiles para la agricultura, por el hecho de ser bañados por los limos de las grandes quebradas y ríos; la abundancia de bosque secos tropicales que propiciaban una cacería abundante; la fruticultura silvestre, fácil de manejar; los grandes caudales que atravesaban su topografía, llenos de especies acuáticas, que mantenían estable la pesca y las minas de sal de Córdoba, que eran las protagonistas número uno, dada la razón, que la sal servía para los ganados que acababan de importar y era el elemento indispensable para dar gusto a los alimentos y mantenerlos en buen estado.
Estas circunstancias, fueron propiciando migraciones continuas de muchas partes del viejo mundo y como cada familia venía de civilizaciones distintas, esos matices culturales, fueron los generadores de nuestra arquitectura, honra y orgullo, del terruño, que en la actualidad luce espléndido y mudo, ante las nuevas generaciones.
Vamos a hacer un recorrido por muchos lugares de nuestro pueblo, para que disfruten de esos rasgos arquitectónicos, casi exclusivos, de nuestra etnia, que proclaman la grandeza de quienes nos antecedieron.

NUESTRAS TAPIAS DE TIERRA PISADA;
NUESTROS GRANDES CASERONES DE ARTE REPUBLICANO;
LOS RECINTOS PRIVADOS QUE PROTEGEN;
Y LOS HERMOSOS JARDINES QUE LOS ACOMPAÑAN……
NO HAN PERMITIDO QUE CAIGAMOS EN EL OLVIDO
Y DÍA A DÍA, REJUVENECEN LA VIDA DE ESOS MUDOS TESTIGOS
DE UN PASADO MEJOR.


Capítulo I.

Segundo fascículo de la arquitectura sopetranera.

UN POCO DE HISTORIA.

Sopetrán, un municipio privilegiado de Antioquia, por sus características geográficas, culturales, religiosas y por sus recursos naturales ha sido cuna de ilustres culturas desde los tiempos prehistóricos.  Si recordamos las épocas precolombinas, estuvo habitado por los indios Guacas o Guamas, que vivían de la agricultura, la casa, la pesca y la compactación de la sal.  Si ponemos los ojos en la conquista y en la colonia observamos con mucho agrado que fue poblado por grandes grupos de familias europeas cada una de las cuales traía su propia cultura.  Si miramos el presente, somos un pueblo pujante que cuenta con una economía cimentada en la agricultura y la producción de pulpa de frutas; la ganadería, que ocupa grandes extensiones de  nuestro terruño; la industria textil,  que emplea muchas personas cabezas de familia; el turismo, que se perfila como el elemento dinamizador de la época; el poder mágico de la construcción y las pequeñas industrias.



Aspecto del parque principal, que Antigamente se llamaba: Plaza de Bolívar.

Los aspectos culturales:


Las figuras antropomorfas.

Los Indios Guamas o Guacas primeros habitantes de Sopetrán fueron comunidades sedentarias, agrícolas, hilanderas y dedicadas a la compactación de la sal. 

Trabajaban la cerámica con fines utilitarios y en las urnas funerarias empleaban las figuras antropomorfas.  Tenían una organización social basada en la familia nuclear y la tierra era para usos comunitarios.  Durante la época de la colonia con la llegada de los españoles y los Negros se conformó una cultura multiétnica.  De los españoles llegaron: la religión, el idioma y una tradición cultural, ya enriquecida por el intercambio con los árabes.  Los Negros aportaron la música, la danza y la mitología.


Construcciones de la época precolombina.

Hemos cometido un pecado mortal, con el hecho de no hablar del aporte que a la cultura, hicieron los americanos que Colón encontró y que mal llamó indios y podríamos asegurar sin el riesgo de equivocarnos que los españoles mataron nuestra religión, nuestro idioma y nuestras costumbres e impusieron a sangre y fuego su religión, su idioma y su cultura.

La unión de estas culturas dio como resultado un folclor enriquecido, en donde la mezcla de los componentes, era perfectamente armónica y ha servido de hilo conductor hasta nuestros días.


Otra figura antropomorfa, muy conocida.

Sopetrán ciudad importante por excelencia ha estado expuesta a migraciones las cuales han aportado parte de su cultura, factor que permite variedad en el patrimonio y las costumbres, pero es lógico exige adaptación a ellos.

Aunque hemos carecido de centros especializados para las bellas artes y las letras, en todo momento brillamos en el contexto regional, departamental, nacional y hasta internacional con nuestros genios en muchas disciplinas.


Casi siempre, las cerámicas eran con figuras humanas.

En el momento actual tenemos muchos semilleros en la Casa de la Cultura y es importante seguir abriendo senderos aplicando lo de la canción: “Caminante no hay camino se hace camino al andar”.

A nivel privado encontramos poetas, escritores, músicos, pintores, escultores y artesanos que hacen bellezas con sus valores empíricos. 

Nos atreveríamos a afirmar que el patrimonio cultural sopetranero es un tesoro heterogéneo de mucho valor.

 

En esta forma trabajaban sus cámaras funerarias.
Para compactar la sal, hacían lo siguiente:


Recogían agua salada de los nacimientos en cántaros de barro.


En estos cántaros la transportaban hasta sus viviendas.


La hervían por espacio de 24 horas y la sal quedaba en el asiento de las ollas.


Y la empacaban en capachos, para venderla.

Sopetrán, Noviembre 20 del 2016.

Darío Sevillano Álvarez.


Capítulo II.

VALORES ARQUITECTÓNICOS:

Diferentes aspectos de tipo económico, físico y social influyeron de una manera particular en el desarrollo de la arquitectura y en los criterios de concepción, ejecución y conservación de los elementos arquitectónicos representativos de nuestra cultura.


Las obras que sobreviven, no se articulan a un único estilo o escuela que pueda definir su arquitectura.  

Hubo arquitectos de la talla de Juan Buesso de Valdés diseñador del Templo de Nuestra Señora, que a pesar de estar influenciados por estilos europeos, supieron acondicionar las construcciones a las especificaciones climáticas y físicas de nuestro medio y a las tradiciones culturales de nuestra gente.


Casa antigua en la calle Uribe Uribe.

Por lo anterior, aquellos monumentos arquitectónicos que han permanecido en el tiempo, tienen una mezcla de estilos y tendencias que los convierten en muestras de las manifestaciones culturales de los sucesivos períodos históricos.

La arquitectura sopetranera, aunque muy golpeada por la falta de una oficina de Planeación, que se amarre la correa a la cintura; sigue siendo de bastas proporciones.  

Prueba de lo que afirmo son nuestros templos y grandes casas de arte republicano, que quedan como testigos mudos de una gran civilización que muchos maniáticos no entienden y que ordenan derribar edificios por el placer de verlos caer.

Recordemos que en cada obra hay un cúmulo de enseñanzas prácticas que podrían servir a la empresa de los constructores como manual de orientación.

EL ESPACIO PÚBLICO


La zona urbana, en forma alargada en dirección oriente – occidente y montada en las estribaciones de la serranía de Guayabal y el principio de los Valles de los ríos Cauca y Auras sirve de espacio a la población. 

Las ondulaciones de las serranías coinciden en sus ángulos salientes con el curso de las quebradas y su llegada al hermoso valle formado por las veredas El Chagualal, El Llano, El Palmar, El Rodeo, Córdoba, La Miranda y la Otrabanda.

Contamos con espacios públicos en la cabecera, en los corregimientos y en los dos suburbios Llano y Otrabanda, en los cuales están: 

Nuestro majestuoso parque y otros espacios como el antiguo parque del poeta Mazo, el atrio de la Capilla del Sagrado Corazón, la Bomba y el Parque del Matadero, que bien pudiéramos llamar Parque de las Angustias, porque solo iniciaron su construcción y nunca la terminaron, no le hacen mantenimiento a pesar de que es nuestra carta de presentación para los turistas, la bandera está semidestruída y unas atracciones mecánicas que hay para los niños, están en mal estado.


Frontispicio del templo de Nuestra Señora.

 No es justo que un espacio público que tenía 270 años, de estar prestando ese importante papel, por decisión no sabemos de quien, lo hayan convertido en una residencia privada.

¿Quién dio la orden? 


Casa construida en un espacio que ocupaba el atrio de la capilla del Sagrado Corazón.

Voy a mostrar cómo era ese espacio público, hace algunos años y Ustedes analizarán las diferencias.

No tengo ningún argumento en contra de los dueños de la casa; porque no son los responsables; solo pienso en la persona o personas que concedieron el permiso de construcción.

Lo cierto del caso, es que si seguimos así, nos vamos a quedar sin espacio público, que es tal vez, el más sagrado porque de él, nos beneficiamos todos los habitantes del pueblo.


Este oleo de mi autoría, les puede mostrar el viejo atrio de la capilla del Sagrado Corazón.

En el próximo fascículo, voy a mostrar muchos ejemplos de este tipo de invasiones en el espacio público, que si no las frenamos a tiempo, vamos a ser en el futuro: 

Una ciudad muerta para la civilización.

Recordemos que cada día, el hombre perfecciona las máquinas y que ellas tendrán que ver con la ciudad del futuro.

Capítulo III.

OTROS ATROPELLOS DEL ESPACIO PÚBLICO.

Analicemos con mucho cuidado estas fotografías, todas son invasiones al espacio público y nunca he oído una voz de protesta, por estos atropellos.

En todas las calles y carreras hay mucho ejemplos de este tipo de pecado, contra la arquitectura y parece que a nadie le importa, la buena presentación de la ciudad y lo peor, que en el futuro, cuando queramos que un furgón o una tracto mula debe entrar por alguna razón, nos tendremos que aguantar la gana y nos quedaremos para siempre sin esos servicios tan necesarios.


Calle Luciano Carvalho.

Por todas las calles y carreras principales del pueblo, se ven con mucha frecuencia estos atropellos y nadie se ha pronunciado, pero llegará el día en que vamos a sentir la falta del espacio público y para ese momento no vamos a encontrar la solución.

Seamos conscientes de que este es un asunto que nos toca a todos.


 Carrera Bolívar enfoque desde la calle Luciano Carvalho.


 Carrera Bolívar enfoque desde la plaza.

¿Creen Ustedes que por esta carrera puede pasar un camión moderno?

Apreciemos como construían, cuando la oficina de planeación no prestaba sus buenos oficios y los ciudadanos teníamos más compromiso con la belleza del poblado.

Todos sus balcones y miradores, se hacían con mucho decoro y nunca atentaban contra el espacio público, que es el bien común más necesario en cualquier lugar de la tierra.


 Fíjense como el constructor, no tocaba el espacio público para nada y las construcciones quedaban bonitas y ajustadas a las normas.

Observen que en medio de la simplicidad hay absoluta belleza.

Por esa razón el Poeta Jorge Robledo Ortiz, de quien fui muy buen amigo, dijo en una de sus poesías:

“Siquiera se murieron mis Abuelos”.

Porque como se estarían lamentando de todos los males que le hemos causado a nuestra querida tierra.

La buena presentación de la ciudad, es un asunto que nos compete a todos.


Fuera muy plausible, que nuestros empleados públicos, de la oficina que tiene que ver con estos temas, mantuvieran fotografías de la calidad de estas, para que los constructores aprendieran a respetar, los parámetros que regulan su saber.

Va a llegar un día y no está lejano, que pediremos permiso, para desplazarnos en algunas vías públicas y que para llegar a nuestras viviendas, tendremos que hacerlo a pie, porque los vehículos no podrán pasar por las calles y carreras.

Estas normas se debían enseñar desde la escuela primaria, para que las conociera la ciudadanía en pleno.

Es bueno advertir que este mal se propagó, desde que tenemos alcaldes populares, elegidos por voto.

En los suburbios tenemos el Parque del Llano, hermoso por sus características, pero con algunos problemas originados por los gobernantes, como el hecho de permitir que se reduzca su tamaño para que los dueños de las propiedades monten sus antejardines.

  Esta es una pésima costumbre en el manejo del espacio público.


La Plaza de Córdoba que siendo de características históricas muy profundas, porque en ella nació la ciudad, fue mancillada con una placa polideportiva, que quedó como un parche donde no estaba el dolor.  

Valdría la pena ubicarla en otro lugar.

El Parque de San Nicolás, también fue atropellado por el mismo fenómeno. 

Pero los habitantes del corregimiento se dieron cuenta de su torpeza y llevaron la cancha al lugar que le corresponde.

 No sabríamos precisar, si estas malas costumbres, son una falencia de los gobernantes, o una falta de cultura de los habitantes.

Los caminos de herraduras, una joya de nuestros antepasados, también están sufriendo atropellos porque las máquinas modernas los están desapareciendo.

Si seguimos como vamos, llegará el día en que va a desaparecer el espacio público.

A propósito de esta observación, se nos antoja creer que para frenar la tumbada de edificios y mejorar estas malas costumbres, a la hora de pactar la destrucción de esas joyas del pasado, se debiera exigir que la mitad del lote sea declarado espacio público.


Capítulo IV.

¿Cómo era el viejo Sopetrán?


PLANO ANTIGUO DE LA CIUDAD.
.
Si son buenos observadores, se darán cuenta que en el plano del viejo Sopetrán, solo había diez o doce viviendas, la otra parte de la extensión del plano, son huertas de cacao y frutales y patios o solares propios para tener animales domésticos.

Estas antiguas viviendas, son ahora las grandes casas de arte republicano que aún se conservan.


LAS POLIS O PUEBLOS DE LA ANTIGUA GRECIA,
ERAN LOS PUNTOS DE REFERENCIA, EN DONDE,
SU MAJESTAD EL HOMBRE, VIVÍA Y REALIZABA
SUS QUEHACERES, PARA OBTENER:
EL TÍTULO DE CIUDADANO.

DARÍO SEVILLANO ÁLVAREZ.
                                                  
LA POBLACIÓN.

Cuando los españoles llegaron a nuestras tierras, se encontraron con unas familias Nutabes, de buenas costumbres, poco agresivas y trabajadores especiales, circunstancias que agradaron mucho a nuestro fundador:

 Francisco Herrera Campuzano.

Estas familias fueron desapareciendo por la crueldad de los españoles; las invasiones de indios Caribes, que eran antropófagos y la famosa decisión del Virrey Solís, que ordenaba llevarlos al resguardo de Buriticá, en donde fueron sacrificados, para consumir su carne.

Los extranjeros que se establecieron en éstas tierras, buscaron los mejores sitios para hacer sus viviendas y no se mezclaron con los americanos, por el escrúpulo de no dejar dañar su raza blanca. (Posiblemente no sabían genética).

De las construcciones indígenas, que eran casas de bahareque, con pisos de tierra y techos de iraca, lentamente se fue entrando en la moda de construcción de tapias pisadas, suelos de ladrillo y techos de teja cocida en horno; éstas casa fueron adaptadas: 

Al medio; a los recursos naturales y al clima.

Es bueno traer a la memoria, que los ranchos de los americanos, tenían ciertas técnicas en sus construcciones, como: 

Recintos totalmente encerrados, para que el aire no se calentara; solo se abrían las puertas en caso de necesidad; las ventanas eran pequeñas y se abrían en las horas de la noche, para que circulara el aire fresco.

La vivienda, se fue mejorando lentamente, de acuerdo a los materiales, el trazado y el asentamiento de las construcciones, respecto a la topografía y a las normas que España imponía. 

Todos estos procesos hicieron el Sopetrán pujante y lleno de hermosas viviendas que hoy conocemos.



 Casa situada en la calle Real o Uribe Uribe.

UBICACIÓN GEOGRÁFICA.

Nuestro municipio, está emplazado en el occidente medio Antioqueño, en el valle del río Cauca, a 750 metros de altura sobre el nivel del mar, una temperatura media de 32º Celsius y a 38 Km. de la ciudad de Medellín, 14 de San Jerónimo, 28 de Santa Fe de Antioquia, 13 de Olaya y 17 de Liborina.

Sus límites: por el norte, con Olaya; por el sur, con San jerónimo y Ebéjico; por el oriente con Belmira y por el occidente, con Santa Fe de Antioquia.


Este es el mapa de las subregiones del departamento de Antioquia. 

Nosotros pertenecemos a la región del occidente, que en el mapa está coloreada con naranja y metida entre las regiones de Urabá, norte, valle de aburrá y suroeste.


CORREGIMIENTOS Y VEREDAS:


El municipio se compone de seis corregimientos y la cabecera municipal, a saber:


Corregimiento de Córdoba, tal vez el más importante, porque fue el primero y allí nació Sopetrán, está situado a orillas del río Cauca y lo conforman las veredas de: 

Filogrande, el Pomar, Abejuco, Santa Rita, Alta Miranda, Miranda, el Ciruelar, el Rodeo y Santa María del Cauca.

Las bases de su economía, son: La fruticultura, la ganadería, la pesca y la minería (con sus minas de sal de la vieja guardia).

El corregimiento contaba con un templo, de muchos valores históricos y algunos oleos representativos, pero la ambición de los curas y su mala administración, hicieron que la construcción fuera destruida por una humedad.

Debemos recordar que mientras el templo estuvo en poder de la Señora María Dolores Ibarra, se conservó en todo su esplendor; solo cuando el Párroco ordenó que se lo entregaran, fue totalmente descuidado y desapareció, con sus tres siglos de historia.



 En la actualidad hay un templo con algunos parecidos al de la colonia, pero sin mucho valor arquitectónico.


Así terminó la construcción del nuevo templo.

El corregimiento de San Nicolás de quebrada seca, es el segundo en importancia y en él, se encuentra la ermita que fuera construida en el año de 1662 y que aún conserva muchos rasgos, de su grandeza arquitectónica.



Mapa político de los corregimientos

El arte del templo, es romano simple o toscano y la espadaña del frontispicio es muy parecida a la Veracruz de Medellín; el interior de la ermita es muy sencillo pero grandioso y conserva el oleo de San Nicolás de Bary y algunas imágenes de finales del siglo XIX.

El corregimiento, está integrado por las veredas: La puerta, Juan Martín, Vallejuelos, Juntas, Guaymaral, los Almendros, los Naranjos y Tafetanes.

Es el corregimiento más pobre; sus tierras son áridas; las gentes, no tienen parcelas; y trabajan en fincas cercanas, para buscar el sustento.

En la actualidad el casco urbano del corregimiento, está totalmente remodelado y tiene sus parecidos a las viejas ciudades coloniales.

Es una lástima que personas inescrupulosas, hayan dejado restaurar el atrio, por vitrificado de hoy, esa acción le resta importancia a la arquitectura del templo.

También es lamentable que un pintor de mala calidad haya profanado el lienzo de San Nicolás, porque la pintura, perdió valor.

Es bueno recordar: Que hasta la recuperación de la memoria cultural que hicimos en el año 1991, el templo conservaba gran parte de su patrimonio colonial, pero algunos inescrupulosos se robaron los vasos sagrados y joyas, como el atril de plata en alto relieve que estaba datado del año 1826.


También fueron saqueados los ornamentos antiguos, los misales romanos de la vieja data y un Cristo tallado en madera. 

La ermita que verán a continuación es un prodigio de conservación, porque la historia la hace aparecer desde el año de 1662, esto la coloca, entre los templos más envejecidos del departamento de Antioquia.


Darío Sevillano Álvarez. 


Capítulo quinto.

OTROS CORREGIMIENTOS:

El corregimiento de Horizontes, tal vez el más rico, cuenta con las veredas de: Palogrande, Montirés, el Rayo y el poblado que tiene calles parque y un templo.


El valor arquitectónico del templo es de baja calidad, porque la persona que dirigió su construcción, hizo revolturas de romano simple, romano compuesto, gótico y arte moderno. Estos errores, hay que soportarlos con paciencia y resignación.



Frontispicio del templo de Horizontes.

La economía se basa en la ganadería y el cultivo del café.

Cuenta con un centro educativo completo y goza de la ayuda de la federación de cafeteros, a nivel de salud, educación y vías de comunicación.

El corregimiento de nuevo horizonte, el único creado por ordenanza es una parte extraída del corregimiento de horizontes y está configurado por las veredas: 

Loma del Medio, el Sauce, la Isleta y Santa bárbara.

Las bases de su economía son: Ganadería, El café, la Yuca, El plátano y en el subsuelo tiene minas de carbón.

Cuenta el corregimiento con sistema educativo completo, desde preescolar hasta básica secundaria.

El corregimiento de Montegrande, cuenta con las veredas de: 

Morrón, el Chorrillo, el Pedrero, Filo del medio, la Guataquí, la Ceja, la Aguda, Guatocó y el Potrero.

Tiene una entidad educativa completa.

Su economía se basa en café, plátano, yuca, frutales y ganadería.

El corregimiento de guayabal, tal vez uno de los más pobres, está integrado por las veredas: 

Palenque, Lourdes, Chachafruto, Rojas, los Pomos y la Brunera.

Las bases de su economía son: 

El café, el plátano, la Yuca, y los frutales.

Todos los corregimientos cuentan con vía de acceso carreteable.


CENTRO URBANO.




La cabecera municipal o casco urbano, está integrada por la urbe y los suburbios de: 

El llano, el Chagualal, la Guamala, los Morritos y la Otrabanda.

Plano del parque.

En ella funcionan dos centros educativos de mucha importancia: 

La Normal Santa Teresita y el Colegio José María Villa; también se encuentran en ella, las oficinas de E.P.M.; las de Une; las de Telmex; el palacio consistorial, con los centros administrativos de los poderes legislativo y ejecutivo; los juzgados: Fiscalía, municipal, civil y promiscuo; el centro asistencial de adultos; la casa de la cultura; la casa de la juventud y el deporte; el centro de la edad adulta; la notaría; la oficina de registro de instrumentos públicos; la Registraduría del estado civil, la parroquia; la nana; y todos los elementos de comercio, como: Farmacias, droguerías, supermercados; tiendas; almacenes, heladerías y restaurantes.


La topografía del casco urbano, es muy quebrada y tiene una pendiente con un 40% de inclinación, circunstancia muy favorable para  protegernos de inundaciones, cuando se presentan grandes aguaceros. 

Éste fenómeno, se debe a que los españoles, fundaban las ciudades en lugares cercanos a quebradas y arroyos, para disfrutar el beneficio del agua, dada la razón, que para la época, no existían los acueductos actuales.




Calle Luciano Carvalho, visitada por el desfile del 20 de Julio.

El viejo parque principal, como estábamos en plena inquisición, había que ajustarlo a las normas eclesiásticas, que no permitían en sus alrededores edificios más altos que la iglesia parroquial. 

Para nuestro caso, como el templo medía 25 metros de altura, solo lo podían acompañar construcciones de dos pisos y adaptadas a su orden arquitectónico, el estilo republicano.

El nuevo parque, olvidó todas las normas: 

Arquitectónicas, ecológicas y de seguridad, a pesar de que pasó por las manos de CorAntioquia y Espacio Público. 

Veamos el porqué de éstas afirmaciones: 

El edificio del supermercado, obra necesaria para el buen comportamiento del comercio, recibió el visto bueno para que fuera de tres plantas y su diseño, no corresponde a las normas arquitectónicas vigentes para que armonice con las otras construcciones; la selva de cemento que colocaron en el parque, es un generador de grados de calor, que no se compadece del gran problema del calentamiento global, si a esto, le agregamos: 

Que ya las calles habían sido pavimentadas, teníamos que esperar la consecuencia lógica de una aumento de tres grados de calor a nivel del casco urbano; y a nivel de seguridad:

¿Qué decir de los deslizadores y la cantidad de escalas que colocaron en los laterales norte y sur?

 Y ¿Cómo les parecen los protectores de cemento que tiene el lateral norte, entre el supermercado y la fuente?

 Éstos bolardos, han sido generadores de accidentes en ciudadanos desprevenidos, que se van de bruces, contra las albercas improvisadas que construyeron los comerciantes, para atender su clientela.

Menos mal, que en la administración del Doctor Wilmar Villa Guerra, fueron removidos y cambiados por carriles de libre circulación.

Recordemos que la Alcaldesa  Señora Doña Luccy Holguín, estrenó esos truquitos, con el periplo de una fractura del codo a bordo.



El nombre del parque hubiera podido ser más sugestivo, como: 

Parque de los Búcaros Rayados, pues así se llaman los árboles que rodean la ceiba, o Parque de la Rebeca, obra del nuestro ilustre escultor, Don Alfonso Góez González, o en última instancia, Parque el Palmar, por las hermosas palmas que tiene el carril que mira hacia el templo, pero a su Majestad, el Cura de turno, lo fascinó el nombre que hoy lleva.



Detalle de la fuente.

Otro aspecto muy delicado del parque, que llama la atención, porque es una falla técnica, de su diseñador, es:

 El hecho de que la selva de cemento, no tenga las famosas ranuras de dilatación, se podría pensar que la estructura del centro, con el tiempo va a colapsar, por efectos de la radiación solar. 

¿Acaso las olvidó? O ¿No conocía esa técnica?


Anexo estas fotografías a diez años después de haber sido construido, para que vean que mi crítica era razonable.


Ranuras muy avanzadas de la descomposición de la selva de cemento.

Cuando se contrata un personaje para ejecutar una obra pública, que se supone debe ser duradera, para evitarnos gastos inútiles de presupuesto, se debe constatar que tenga buena experiencia en estas lides y que tenga un título acreditado, ante una de las universidades del país o extranjera.

Dios quiera, que cuando la selva de cemento colapse, el gobernante de turno planee un mejor diseño del parque, que armonice con las leyes actuales de la ecología y que nos muestre en pleno apogeo de nuestro clima ardiente tropical, para que todos ganemos.


Hay un levantamiento de un bloque de cemento y un hundimiento del otro, tal vez por falta de afirmación del piso, antes de vaciar la placa de cemento.

Como cosa curiosa, podemos contarles a los visitantes del blogger, que los Búcaros rayados, que ya estaban en plena producción de sus hermosas flores y nos brindaban una sombra protectora, fueron talados y remplazados por unos árboles frutales, que si estamos de buena suerte y a otro gobernante, no le da por cortarlos, para llevarle la contraria a su antecesor, estarán produciendo frutos, dentro de diez años.

En la escasa hectárea que copa la selva de cemento, hay por lo menos doce fracturas, que nos indican: 

La poca vida útil que le queda al famoso parque de la Ceiba, que según lo había advertido: 

No iba a tener mucha vida útil.



En esta fotografía, están comprometidas tres placas y bien sabemos que esto no se puede corregir, porque a los dos o tres años vuelve y aparece el cáncer.



Escultura de la Rebeca del maestro Alfonso Góez.


Es bueno recordar que las Rebecas, no son un mito, sino la grata recordación de un pasaje bíblico del génesis, cuando Abraham, mandó a su ciervo para que buscara la mujer de Isaac, el secreto de esa mujer era: La que responda: 

“Bebe y dale a tus camellos”. 

La palabra Rebeca traduce: Mujer del secreto.



Plano del parque actual o parque de la Ceiba. 


Capítulo VI


ELEMENTOS URBANOS:


Así fue el primer plano de nuestra ciudad.

En estos riscos, en la época de la colonia, las casas surgieron alrededor de los arroyos y buscando el calor del templo parroquial, porque las iglesias eran el lugar privilegiado de cualquier caserío.

Las primeras calles en aparecer, fueron la José María, Villa: la Luciano Carvalho: y la Uribe Uribe; los demás espacios eran huertas de cacao y frutales, pero a medida que fueron llegando nuevos pobladores, el casco urbano se fue configurando, como hoy es.

Si Uds. Son buenos observadores, las casas de más edad, están en las primeras calles y esas son nuestro patrimonio arquitectónico, que personas inescrupulosas, vienen tumbando, para hacer casas de estilo moderno.

Las calles son muy torcidas, porque en esa época, no había dinamita para destruir rocas y por eso, se parecen el cuerpo de una serpiente, que a la hora de la verdad, se adaptan bien a la topografía de un pueblo antiguo.



El nuevo plano de la ciudad, nos muestra, el pequeño progreso que hemos tenido a cuatrocientos años de haber sido fundados.

El caserío, debió haberse construido entre el llano, el Chagualal y el palmar, que es la parte más plana de la topografía, pero como ya dije, el agua había que recogerla en cántaros y trasportarla el hombro o en bueyes, circunstancia que complicaba mucho el manejo del precioso líquido.

Las condiciones favorables de agua y la buena pendiente, han marcado el proceso de expansión y los constructores se han adaptado a la topografía del lugar, para que sus construcciones sean de excelente calidad, con subterráneos y trucos especiales que hacen ver: 

Una hermosa ciudad en medio de muchas dificultades del terreno.

El proceso de expansión ha logrado conformarse con 13 calles y 11 carreras, con un total de 32 manzanas.


Los límites del casco urbano por el norte y el sur, han sido las quebradas: La Sopetrana por el norte y la limonar o quebradita por el sur; pero esta, fue atropellada por el urbanismo y la metieron en una camisa de fuerza, para dar paso a nuevas urbanizaciones. 


Muchas de nuestras casas, conservan sus solares, patios y corredores, adornados por muy buena vegetación y esto es saludable, porque el casco urbano, hace parte del paisaje natural Sopetranero.


Estos patios todavía son abundantes en nuestro medio y hacen las delicias de las casas viejas de arte republicano; desafortunadamente, las propiedades, están siendo compradas por personas, no muy conocedores de la arquitectura combinada con la ecología y convierten sus hermosas viviendas en moles de ladrillo y cemento, llenas de extravagancias de mal gusto.

Las limitantes que anuncié, por las dos quebradas en los laterales norte y sur, sumadas a otras  que tienen que ver con propiedades privadas en el este y el oeste, originan lo que en arquitectura conocemos con el nombre de remates, que es un fenómeno precioso, porque las calles y las carreras casi siempre son recortadas por un edificio, una puerta importante, una ventana de buen sabor arquitectónico o un paisaje.


A veces, como en éste remate, las colinas, la vegetación y otros factores, hacen de los lugares verdaderas obras de arte.

La ciudad, conservó su estilo colonial a nivel de arquitectura, hasta la década de los años sesenta, cuando los mata edificios y los enemigos de la buena presentación del caserío, iniciaron la destrucción masiva, con el coliseo municipal, que era una verdadera joya arquitectónica. 

De esa fecha en adelante, entre la oficina de planeación, los sobornos económicos y los problemas de orden público, la ciudad viene siendo desmantelada, de todas sus riquezas arquitectónicas. 

Y lo peor, se presenta, cuando no somos los nativos, sino los forasteros, que causan éstos males.

A continuación veamos algunos desastres arquitectónicos y la última catástrofe, que se llevó para siempre nuestras mejores prendas.


Esta era una de las mejores construcciones de la vieja guardia.

Observen como la dejó un forastero.


Los laterales del parque eran preciosos, prueba de ello son estas cuatro fotografías:


Asi era.


Así lo convirtió un pichón de rico, que lo único que sabía era soplar.


Este lateral quedó totalmente deformado Todo por la falta de una oficina de planeación.


Otro tipo de pecado en arquitectura, es el hecho de conceder permisos para hacer nuevos edificios, al gusto del constructor, porque en las grandes ciudades coloniales, como Santa Fe de Antioquia, existen normas para el que va a tumbar y para el que debe construir.


Cuando observamos éste perfil de parte de la ciudad, nos damos cuenta de los errores que han cometido nuestros gobernantes, a nivel de arquitectura, porque la idea que tenemos los que saboreamos bien esta disciplina, es que el templo, como punto de referencia, sea el edificio más alto.

Esta catástrofe acabó con los sueños de muchos Sopetraneros ilustres que tenían la idea, de traer la Normal a su vieja casa, puesto que había sido comprada con muchos sacrificios para éste noble fin, porque otro forastero fastidioso, había despojado a las religiosas Carmelitas y al alumnado, de su edificio.


El edificio que remplazó la vieja casa Cural.

Éste otro mamotreto, es el remplazo de la vieja casa Cural, que tenía plena armonía con el templo, el compromiso de los reformadores, era el de hacer algo que jugara con la arquitectura del lugar y miran lo que hicieron. 

Observen, como el edificio se atrevió a profanar la arquitectura del templo y acabó con su alero. 

Las normas vigentes dicen: 

Que cuando se construye al pie de una joya, como la iglesia, hay que respetar por lo menos dos metros, entre la joya y la nueva construcción.

Cito el caso de la Candelaria en Medellín, que respetó un espacio de dos o tres metros, entre el templo y el edificio contiguo.

Ese conjunto de errores arquitectónicos, cuyo nombre omito, por respeto al pueblo Sopetranero, también atacó los parámetros del templo, porque acabó con su sistema natural de aire acondicionado, al cerrar los ventanales de la parte sur y destruir el alero izquierdo.


Así era nuestra calle José María Villa.

En el mapa interactivo de Google, que sirve de consultas a todos los ciudadanos del planeta, aparece esta fotografía, como un prodigio de la arquitectura de arte republicano, que tanto se utilizó en los tiempos de la colonia española y que engrandeció a todos nuestros pueblos con estas espectaculares imágenes.

Hay que decir con Jorge Robledo Ortiz: “Siquiera se murieron mis abuelos”, porque hubieran fallecido de pena moral, al ver sus edificios convertidos en ruinas.


Así fue mancillada la arquitectura de la mejor de nuestras calles y todos tuvimos que someternos a la voluntad del destructor.

Si miramos el edificio del super mercado y el de torres de la Asunción, encontramos que esas edificaciones fueron colocadas como portones en mitad de manga o como parche donde no era el dolor, porque no conservan las normas de escala y proporción, del conjunto y rompen las medidas clásicas que necesitan, para estar de acuerdo con el perfil.

 Casos de éstos, tenemos en todas las calles y por esa razón insisto en decir: 

Que la oficina de planeación tiene que emitir sus criterios oportunamente, para que estos desmanes no sigan pasando.


 El supermercado, que es de arte moderno, no es el estilo de arte republicano de los demás edificios de la plaza, ni conserva la norma de tener solo dos pisos, la degeneración arquitectónica se aprecia, a su lado derecho cuando ya hay otro edificio con las mismas tendencias.

La expresión que le escuché a un viejo y experimentado arquitecto fue: “Que palomera tan fea. Como la dejaron construir en el lugar más visible.

Quiero mostrar antes de terminar este artículo, parte de la catástrofe, en la calle José María Villa:

En los edificios de esta calle, se cometieron todo tipo de atropellos y los ciudadanos tuvimos que entrar en la moda de dejarlos tumbar, porque el refrán es muy sabio: “El que manda, manda, aunque mande mal”.

Esas casas no eran compradas por los Párrocos, sino por una junta de ciudadanos y se compraron con destinación especial: 

Para que en ellos funcionara la Normal.

Pero como la historia, hay que escribirla como pasó, es bueno que sepan que cuando me pronuncié en contra de la tumbada de ellos, casi me cuesta la vida.


Así era nuestra vieja Normal.

Así era nuestra calle más importante; miren en lo que la convirtió la hecatombe, causada por la ambición del dinero, a sabiendas que esas casas, no eran de la parroquia, sino de la comunidad, que las había comprado, con muchos sacrificios y había confiado su tutela al Sacerdote de la época, que era un: Vir justus, como dijera la Biblia refiriéndose a San José.

Pero creo que Dios, que es el mejor principio de justicia, asentó su mano sobre el edificio y hemos visto, no sin cierta preocupación, que los negocios que allí se montan, no prosperan y que muchas propiedades, anuncian en sus muros: Se vende.


Este es el espectáculo que hace cinco años estamos viendo y que tendremos que ver por muchos años más, parecen las ruinas de un circo.

También quisiera hablar de la fuente que hubo en el parque, desde finales del siglo XIX, que era muy bien concebida, con unos dragones en los laterales y su:

”Vasia de azoe”, como dijera Cervantes en el Quijote, por decir: Ponchera de metal. 

Tenía varios chorros, que con mucha suavidad caían en el recipiente del fondo; no volvimos a saber de ella, pues le pasó cosa parecida, a la del Arca de la Alianza, que desapareció del Santa Sanctórum del Templo de Jerusalén y como dirían los baquianos de mi pueblo: 

“Se apretó la gorra” y hasta luego vida mía.


 Esta era la vieja fuente del parque de Bolívar.

Todo se pierde, todo se destruye, todo desaparece como por arte de magia y los pueblos se quedan sin esos tesoros imposibles de remplazar.

GRACIAS A ESTOS ELEMENTOS, LOS PUEBLOS: NACEN, CRECEN, SE DESARROLLAN, SE TRANSFORMAN Y SE QUEDAN METIDOS EN LA MEMORIA DE SUS GENTES.


Capítulo VII.

OTROS ELEMENTOS URBANOS:


Ahora podemos hablar de los remates, que son uno de los espectáculos arquitectónicos más valiosos de nuestro pueblo, a continuación obsérvenlos y digamos como un tele periódico Europeo: 

No coment. Sin comentarios.


Confluencia de la carrera Girardot, con la calle José María Villa.


Heliodoro Rodríguez, con el camino del Chagualal.


Confluencia de Bomboná, con Heliodoro Rodríguez.


Confluencia de Zea, con la Quebradita.


Confluencia de Bomboná, con la carrera Córdoba.


Confluencia de la Bolívar, con la Benjamín Herrera.

Estas referencias, estos paisajes y estas joyas arquitectónicas, son las que diferencian a Sopetrán de otros pueblos y lo hacen, grande entre los grandes y ciudad importante por excelencia, entre muchos pueblos de Antioquia.

Por éstas razones, para conservar la identidad del Sopetrán de otras épocas, es importante pensar en cómo se hacen las cosas, para que siendo de la edad moderna, no deslustren aquellas que pertenecen a ese pasado glorioso.


Capítulo VIII.

LUGARES SIGNIFICATIVOS Y DE REFERENCIA.

Hablemos en primer lugar del templo que sin lugar a dudas, es nuestra gran riqueza arquitectónica. 

De los templos que hay en Colombia, dos o tres tienen parecidos con el nuestro, los demás, quedarían catalogados en rangos muy bajitos, respecto a la imaginación con que los constructores lo concibieron, podíamos decir: 

Que se les fue la mano en la decoración y en la belleza.

La única lástima es que a los Párrocos se les metió en la cabeza que eran arquitectos y lo han sometido a unas reformas de mala calidad, sin ningún conocimiento de esta preciosa ciencia y todo lo que han logrado son unas revolturas de pésimo gusto, que solo deslustran la vieja construcción, diseñada por el Gobernador Arquitecto: 

Don Juan Buesso de Valdés.


Recordemos que su construcción fue iniciada en el año de 1678; la primera parte, hasta el remate triangular que hay debajo del reloj, fue terminada en el año 1800; que las torres y el sofito del reloj, fueron terminadas el 22 de noviembre de 1882 y que su atrio, fue construido entre las décadas de los años treinta y cuarenta, en pleno siglo XX.



En la fotografía se aprecia el conjunto de construcciones que tienen que ver con la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Sopetrán, el templo, su atrio y la casa parroquial, como ahora se la dice.

Es un pesar que personas inescrupulosas, le hayan solicitado al Párroco de turno, que quitara del atrio, la imagen de nuestra señora, obra del escultor Sopetranero:

 Don Alfonso Góez González, imagen que media tres metros de altura y que tutelaba al pueblo y sus pobladores; todo porque la Virgen estaba estorbando, para poner las orquestas en las ferias de las frutas, a así el espacio para bailar, quedaba más amplio.

Recuerden que ese mismo año empezaron nuestras angustias de orden público y hasta el sol de hoy, nadie ha podido con ese problema.

Veamos aunque sea un óleo del templo, con su virgen a bordo.


Pero la propuesta de los atrevidos, tuvo una recompensa para el curita. 

Le regalaron la cerámica para tapar el viejo piso, que estaba intacto y que correspondía al diseño del atrio. 

“Así son las cosas, cuando son del alma”.

Analicemos el estilo del frontispicio a vuelo de pájaro: 

Son prácticamente tres altares, el primero empieza en el piso y va hasta el remate triangular que hay sobre el juego de columnas. 

En este altar todos los elementos son de arte romano simple o toscano como también se le dice. 

Hay un elemento de arte dórico, en los frisos de la parte alta de las columnas, tres canales profundos, a los que llamamos triglifos.

Pero recordemos que el Toscano, es una simplificación del Dórico.

El segundo altar empieza sobre el entablamento del primero y llega hasta donde comienzan las torres, en él, hay dos nichos laterales que albergan las imágenes de San Roque y San Nicolás de Bari, cada una de ellas en tres metros de altura y el sofito del reloj, que es de romano simple, con dos volutas o enroscamientos laterales y coronados por dos acroteras(los piloncitos). 

Este ornamento se acostumbraba mucho en las casas de las grandes familias y en los templos de Grecia y Roma.

El tercer altar, está compuesto por las torres de dos puertas delanteras y traseras y una por cada lado.

En las torres, se ven muy a las claras, las influencias del orden arquitectónico: neo-clasico, que a parteir del año 1800 empezó a mostrar todo su furor en las obras de arquitectura.

Los capiteles de estas columnas, son totalmente diferentes a las seis del primer altar, porque están involucrados los ordenes: Corintio y Jónico, que son los componentes del Romano compuesto.

En las columnas de los tres altares, se aplicaron las normas clásicas de un neto o cubo, una serie de molduras, como:

 Escocías y esgucios; un fuste de ocho metros, una cornisa con molduras; un friso y un entablamento, con su respectivo cimacio.

Ahora, podemos hablar del interior, que es espectacular: 

Al entrar por la puerta central, dominamos la columnata y la arquería, que engrandecen la obra, con su elegancia y su altura. 

Siete columnas y seis arcos a cada lado, en donde hubo dominio del arte y la belleza. 

Recordemos que nuestro templo, no tiene una sola varilla y que todo se sostiene, por las reglas de plomo y nivel, que aplicaron a cada elemento. 

Es bueno anotar, que los cachivaches de oro que tienen los arcos y columnas, fueron agregados y pertenecen al orden arquitectónico romano compuesto, el nombre de estas piezas, es hojas de acanto y se las colocaron dizque para “embellecerlo”. ¡Vaya belleza!

Miremos pues la majestuosidad de esta parte y en la foto siguiente, apreciemos lo mismo con un enfoque contrario:



 En la siguiente, aunque sea de contraluz veamos el espectáculo:


Al fondo de ésta fotografía se ven el coro y el lugar en donde está el reloj, una joya traída en 1891.


En esta fotografía, transportados, casi al cielo, observemos con cuidado, las siguientes cosas: 

Aunque el mosaico del piso, es precioso, hubiera sido mejor dejar el templo con sus bloques de ladrillo cocido, como corresponde a una construcción de la época de la colonia; a pesar de que el cielo raso es de latón en alto relieve, tampoco se ajusta a la arquitectura del lugar y hubiera sido más lógico dejarlo como lucía, con su sistema de cerchas, de ocho por ocho, que le daban la dimensión de edificio colonial.

Si opino así, es porque el edificio lució esas galas hasta el año de 1940, cuando un sacerdote de buena voluntad, quiso mejorarlo.

Tampoco hubiera desmontado la baranda que separaba el presbiterio de las naves, a la que llamábamos comulgatorio, porque era parte integral del orden arquitectónico. 

Antes de entrar a analizar los elementos del orden, hagamos la última crítica, que lógicamente es constructiva:

 No veo la razón, para que hubieran sacado a San José del nicho central alto, en el altar mayor y lo colocaron al pie de una puerta lateral, montada en una banqueta, por dos razones: 

Es el Titular de la Iglesia y porque tres imágenes de nuestra señora en el mismo altar, quedan como una exposición de esculturas. 

Es bueno que queramos a Nuestra Señora y Yo la quiero, pero es extravagante, exhibir en el mismo altar, tres imágenes de ella.

Recordemos que San José, también tiene su rango y su imagen fue tallada en madera a finales del siglo XIX.

Los elementos del orden arquitectónico son:

El conjunto está formado, por tres altares, el más bajo que no se aprecia en la fotografía, pero es tallado en madera y pertenece al orden Romano compuesto, con sus respectivos ornamentos: 

Hojas de acanto, fustes estriados, collarín en los fustes y todas las minucias que este orden requiere. 

El respaldo del altar, está decorado con el cordero montado en el libro con los siete sellos y unos ramos de rosas muy utilizados por los talladores, de la época.

El segundo altar, que después del Concilio Vaticano II, fuera el altar del Cristo, imagen tallada en madera y muy recordada por los Sopetraneros; empieza por detrás del viejo altar del santísimo y termina en el cimacio que hay debajo del altar en donde hoy está Nuestra Señora de la Asunción, está configurado por seis cubos, de los cuales, cuatro se pueden ver y los dos centrales, están detrás del altar de madera, seis fustes, seis arquitrabes, seis frisos, seis entablamentos y tres nichos. 

Los capiteles están adornados con unas volutas, que recuerdan los viejos templos Griegos.

En éste altar los constructores derrocharon, belleza y esplendor, pues los ornamentos son: 

Escocias, esgucios, talones, boceles, listeles; menudencias finas, que muestran la sabiduría de quienes lo concibieron.

Los frisos sobre los nichos, fueron ornamentados con arabescos y almocárabes, dos figuras importantes de la influencia Morisca y los que hay sobre los capiteles, fueron decorados con ramos de rosas, figura que se utilizaba mucho en los altares.

El tercer altar, es el que ocupa nuestra señora de la Asunción y está conformado por: 

Cuatro cubos pequeños, cuatro fustes, cuatro arquitrabes, cuatro frisos, cuatro entablamentos, un nicho, un remate triangular, presidido por una cruz latina y dos volutas o enroscamientos, que le dan gracia y solemnidad al conjunto y en la parte alta de las volutas, dos acroteras, en forma de abanico, que completan el mágico toque arquitectónico. 

El friso central sobre el nicho, también está adornado con unos arabescos.

El enfoque de este juego de altares, lo hace un arco o archivolta, que le da profundidad al conjunto.

Pasemos a los altares laterales, que en medio de la simplicidad, muestran los conocimientos de los constructores:


Este es el altar del lado izquierdo o de la epístola, como se le decía en otros tiempos; aquí estuvo el Corazón de Jesús, siglo y medio y ahora fue convertido en altar del santísimo, modalidad muy nueva, para que la Divina Majestad, no sea molestada con las funciones del culto.

Es una composición de tres altares, concebidos en arte romano toscano, con columnas planas y capiteles de flores de Lis, un ornamento que es propio del arte Gótico.

Aparece una novedad, para sostener el tercer altar y la conocemos en arquitectura, con el nombre de ménsulas, palabra latina que traduce mesa o sostén.

El primer altar, es el que sostiene a los ángeles, es muy sencillo y es de ladrillo cocido.
El segundo altar, es el que alberga el sagrario y tiene dos columnas planas, un nicho, cuatro capiteles y  en el friso central, están incrustadas las cuatro ménsulas que sostienen el tercer altar.

La composición presenta un espectáculo arquitectónico precioso: 

El segundo altar tiene un remate triangular, que es interrumpido por el nicho del tercer altar; este recurso es utilizado por diseñadores de mucho calibre.

El tercer altar, que en su nicho alberga la imagen de Santa Rita de Casia, tiene dos columnas grandes con capiteles y en el borde del nicho, dos pequeñas columnas, que embellecen la composición. 

El conjunto termina, con un remate redondo coronado por una cruz latina y el friso del remate, tiene una aplicación, del corazón de Jesús.

En los entablamentos, se colocaron pequeñas hojas de acanto, que aunque son de arte romano compuesto, lucen con elegancia.

El segundo altar inicia en forma de espadaña angular y el tercero lo hace como una espadaña redondeada.

Apreciemos el otro altar lateral, que alberga la imagen de Nuestra Señora La Inmaculada Concepción, talla de madera, en tamaño colosal, de finales del siglo XIX.


En el nicho del tercer altar, está la imagen de Santa Mónica.

El primer altar de éste lado derecho o del evangelio, es tallado en madera y tanto el corazón de este como el del friso del remate, son una representación del Corazón de María.

Analicemos algunos gráficos que son de mucha importancia, para conocer mejor nuestro templo:


Esta es la fachada del templo o frontispicio, como también se le dice en arquitectura y miremos algunos daños que le han causado los párrocos: 

Las tres claraboyas que albergan los arcos del primer altar, que eran de arte romano simple, fueron remplazadas por tres rosetones de arte gótico; las puertas de las torres, que se debieran tener abiertas, fueron tapadas y quedaron como unos escaparates, todo para prevenir la acción de los murciélagos y el monumento de la Virgen, escultura de tres metros, que adornaba el atrio, fue mandada a recoger y en la desmontada, la volvieron pedazos.

Que pesar que las grandes esculturas con que amoblamos el espacio público, sean maltrataremos de esa manera tan cruel.

Observemos ahora, como es el plano interno de nuestra joya.


En la planta externa, no se han hecho reformas, pero se aprecia a simple vista, que para que la nueva casa parroquial, tuviera un buen frente, no les importó sacrificar, un pedazo del atrio, que después convirtieron en antesala del nuevo edificio.

Como comentario final veamos una de las maravillas de la arquitectura colonial, a nivel del aire acondicionado, en forma natural: 

Por los ventanales que son muy amplios, entra el aire puro y después de servir para la oxigenación de los asistentes a las funciones del culto, es evacuado por las ranuras que hay en las tribunas o balcones del altar del medio.

No podíamos olvidar éste rincón que para la Iglesia católica, es tan representativo, porque aquí se matricularon, por espacio de dos siglos, aquellos niños, que sin ser consultados, ingresaban a la fila de los creyentes. 

El bautisterio o lugar en donde nos bautizaron, es una joya olvidada, pues hasta la pila bautismal fue llevada a la casa de la cultura, no sabemos por cual razón, porque en ella se hicieron las matrículas en la fe por espacio de doscientos años.

Es importante decir que en la actualidad, esta pileta, fue recuperada y volvió a ocupar su viejo espacio.


En la actualidad, se venera la imagen de nuestra señora de la Piedad, de Leonardo D· Vinci.

Vale la pena decir que los ornamentos que luce el bautisterio encima del domo y en los dos remates de las columnas, fueron tallados en madera por mi Padre: Jesús Sevillano Mejía.

Es importante contar que el templo tuvo un órgano tubular, importado de Francia y el Sacerdote Nolasco Múnera del Río, un Párroco muy corto de ideas, ordenó que lo guardaran en la sacristía derecha, como no cabía, dijo corten lo que sobre y serrucharon el teclado.

Como muestra final del templo, veamos el altar que antiguamente era del santísimo y que pertenece al orden Romano Compuesto



Ahora hablemos de la capilla del Sagrado Corazón, una obra de finales del siglo XIX, que fue entregada al Padre Justiniano Madrid, para bendecirla y estrenarla. 

Hay en ella una serie de revolturas de arte, que al final uno aprende a mirar con respeto y pereza: 

El frontispicio es de arte románico; pero las ventanas, son ojivas de arte gótico, y las del campanario, son romanas; la puerta es de arte romano, ornamentada con figuras del arte mudéjar y el remate de ella es quebrado. 

El interior, pertenece al arte gótico y los altares son tallados en madera. 

El techo fue construido por el sistema de cerchas.


Miremos el interior:


Altar mayor.


Sistema de cerchas del techo.

Veamos la capilla de San Rafael, a la cual solo le quedó el nombre, porque el Sacerdote Humberto Torres Osorno, un hombre ambicioso, recogió sus mejores joyas y entre ellas cayó la imagen del arcángel, el niño Jesús de atocha, el corazón de Jesús, la inmaculada Concepción, los ornamentos y la custodia.

Casi siempre pasa, que en éstos casos, se puede cantar el vallenato que habla de la custodia de Badillo; me gustaría poderlo cantar, pero la seriedad del artículo, no me lo permite.

Este recinto es ahora el auditorio de la casa de la cultura. Miremos para que lo utilizan:

Este es el interior del auditorio, que en otras mejores épocas, era la capilla de San Rafael.

Observemos los elementos propios del arte gótico:


Arcos en forma de ojiva, terminados con una punta piramidal aguda.

Ornamentos: 

Flores de lis, almocárabes y arabescos.

Columnas planas unas y redondas las otras.

Es bueno resaltar la construcción del techo en forma de cerchas.





Diferentes grupos del ballet folclórico de Sopetrán.

Vale la pena informarles que el auditorio, tiene capacidad para doscientas personas sentadas y que sus ventanales son el mejor aire acondicionados, para mantener la temperatura ambiental, sin que se sientan los ardores del verano, ni las molestias del aire acondicionado.

Otros aspectos importantes de arquitectura.

Por último veamos la casa de la cultura, que es un espectáculo, por las dimensiones; en los medios culturales del departamento la llaman: 

El Vaticano.

Su interior es de dimensiones fantásticas, su estilo es arte republicano, en la antigüedad, los corredores tenían baranda en los cuatro costados; sus patios estaban amoblados con jardines de mucha calidad y en las eras o caballones, había palmas de Sícaro, que trajo el Doctor Abundio Posada, en un viaje que realizó por Israel y Palestina, en el año de 1940; también en un lateral estaba una palma de dátiles traída del mismo lugar.

Otra de las atracciones que tiene el patio, es el molino de la Etnia Guama, tallado en granito y con veinte siglos, que fue hallado en la quebrada arriba, en la finca del finado: 

Juan Olarte.




Estas fotografías, hablan solas.

Veamos como es el portón de entrada.


Recordemos los viejos contra portones que acompañaban los zaguanes de las casas antiguas y eso es lo que vamos a ver en la próxima fotografía, y que le da un señorío especial a la casa de la cultura de nuestro pueblo.



Pero si abrimos sus alas, la majestuosidad del lugar semeja un paraíso encantado, que tenemos que aprender a cuidar, porque en éste estilo eran las casas que los forasteros han tumbado.


Entreabramos sus alas y disfrutemos de sus encantos:




Puerta principal de la Casa de la Cultura.


Perfil del plano delantero.

Otro importante punto de referencia, es el palacio consistorial, porque en él está radicadas las principales oficinas del poblado y es el asiento de dos, de los poderes públicos: Legislativo y ejecutivo.


El interior del palacio es bonito y en su patio del primer piso, se encuentra esta fuente.

En la actualidad están remodelando todo el edificio y en contados días lo veremos lucir, como le corresponde al palacio que después de del templo, es el edificio más importante.

Es importante resaltar que están destapando la roca natural de los zócalos, no sabemos cuál fue el vándalo que la bronceó con viniltex.

¡Qué atropello!

A continuación la fuente del patio interior:


Cuando ascendemos por las escalas, en el descanso, se encuentra un óleo del artista Sopetranero: Monín, ilustre hijo del pueblo.

El lienzo representa la majestuosidad y la hidalguía de la multiétnica Sopetranera, que es hija de diez y ocho civilizaciones ilustres de la tierra.


Este óleo, representa nuestra raza y contiene todos los elementos que la caracterizan, como: 

Su templo, El puente de Occidente que aunque pertenece a Santa Fe y a Olaya, es obra de Don José María Villa, un ilustre Sopetranero que construyó cuatro puentes sobre el Cauca, uno sobre el Magdalena y colaboró con el de Brooklyn en Nueve York; Las frutas una de nuestras grandes columnas financieras; La vegetación propia del trópico; Los obreros y sus quehaceres y nuestra riqueza hídrica.

No sobra decir que el pintor no centró bien la cruz del reloj con el rosetón y la punta del remate triangular de la puerta mayor.


Esto no es un fresco, según me informaron es una nueva técnica de pintura, parecida a los trabajos dactilares, que hacen los alumnos del preescolar.

Su significado es: 

La gran raza Sopetranera y la producción de frutas; tengo algunas cosas para decir: 

La etnia Sopetranera es más oscura, tal vez doraditos por los ardores tropicales; esos humanos, no son muy parecidos a nosotros y tienen un ligero tinte de homínidos; creo que faltó el elemento agua, factor importante para producir el milagro de la fruticultura; a las heliconias les faltó colorido.

Jota, el que pinta los avisos comerciales y yo, hubiéramos pintado algo mejor.

Sin embargo hay que felicitar a los que se preocupan por el amueblamiento de los edificios, para que el espacio público sea agradable.
Es muy lamentable que este mural, lo hayan tapado con Viniltex, porque a algunos hombres importantes del pueblo, no les gustó. 

Recordemos que eso era patrimonio público y que había costado unos dineros, que pertenecían a nuestro presupuesto.


Complemento al capítulo octavo.


Inserto a continuación un interesante artículo, sobre los daños que los Párrocos le han causado al templo de nuestra señora:

   Sopetrán, Rincón de las Palmas. Carrera Córdoba #11-29. Teléfonos: 8542021 y 3206093059

Sopetrán, Febrero 12 del 2014.


Amigos sopetraneros:

Nuestras gentes están más contentas que: “Cerdo estrenando lazo”, porque Roma, que no da puntada sin dedal, le va a conceder al templo parroquial, el título honorario de ser una Basílica Menor, pero recuerden por una cantidad exagerada de Euros; recuerdo cuando los amigos del Padre Medina, pidieron a Roma, el título de Monseñor, porque era un buen Sacerdote, Roma exigió, hace cincuenta años, la bicoca de Veinticinco millones.


Catedral de San Pedro en Roma.

No sabemos si el título: Honoris Cause, es para la Virgen de la Asunción o para la Virgen de Sopetrán, porque son dos advocaciones distintas, toda vez que la Asunción, es la subida de Nuestra Señora al cielo, acompañada de unos Ángeles, después del intento de muerte, que tuvo, cuando fue subida en cuerpo y alma, a la gloria eterna y la Virgen de Sopetrán, es un descenso que Nuestra Señora hizo, también acompañada de Ángeles, para liberar a cuatrocientos católicos que iban a ser ajusticiados, delante del Califa de Toledo, por practicar esa religión.


Si el honor es para la Virgen de Sopetrán, no veo la razón para que la tengan en ese horrendo cepo en donde la relegaron, cuando colocaron el Cristo de fibra de vidrio, en el altar mayor, porque ha sido, la que concede los favores a todos aquellos que devotamente se dirigen a ella.


Basílica de Nuestra Señora de la Misericordias en Santa Rosa.


Veamos cómo son las nominaciones de los lugares en donde oramos: 

Si el lugar es un salón comunitario, hecho para orar, le decimos: Centro de oración; si es una pequeña iglesia, acompañada de casas, le decimos: Capilla; si es una Capilla en medio de unas mangas, sin casas a los lados, le decimos: Ermita; si es una iglesia de parroquia, le decimos: Templo Parroquial; si es un templo parroquial, en donde hay un santo o santa de mucho interés regional, le decimos: Basílica menor; si es un templo en donde un Obispo o Arzobispo tienen su sede y en él, hacen sus celebraciones, le decimos: Catedral; pero hay Catedrales que también tienen el título de Basílicas, porque en ella, fuera del Obispo u Arzobispo que tienen su sede, hay un Santo especial, de interés regional.


Templo de Nuestra Señora de la Asunción del Municipio de Sopetrán.

No veo la razón para que Roma, cobre por dar un título, solo de honor, que la Virgen se ha ganado a lo largo de los cuatrocientos años que estamos por cumplir, recuerden que ella llegó a nuestro pueblo, el 14 de Agosto de 1616, según lo narra: Don Miguel Martínez, el historiador Santafereño.

Hace setenta años, los Sacerdotes, con muy buena voluntad y sin mezquindades; pero con muy pocos conocimientos de historia de arte y en órdenes arquitectónicos, vienen disfrazando el hermoso templo construido en estilo Colonial y con todos los parámetros del orden arquitectónico: Romano Toscano o Sencillo, que era el que utilizaba la plebe, este no es un término peyorativo, sino que así se llamaba la gente común del pueblo de  Roma, en los tiempos de los Césares.

Los desajustes, son: Los Templos coloniales, no deben tener cielo raso y los techos deben dejar ver el sistema de cerchas en que se monta la cobertura.


Techo del Templo Colonial de San Antonio de Pereira en Río Negro.


Creo que el cielo raso y los cuadros al óleo que le colocaron, son un parche en donde no es el dolor; recuerden que los cuadros al óleo lucen, cuando en los cielos rasos, existe el empotramiento para colocarlos, pero el nuestro está concebido para lucirlo sin ellos.

Eso de cambiar los ladrillos grandes que tenía el piso, por un mosaico bonito, porque hay que reconocerlo, le quitó al templo un 50% de su belleza.


Piso del Templo de San Antonio de Pereira, de ladrillo cocido.

Las columnas y los arcos que sostienen el peso de los techos, fueron mancilladas inocentemente, por unos Sacerdotes que vieron la Catedral de Santa Fe de Antioquia, que está concebida en orden: Romano Compuesto, que era el que utilizaban las grandes personalidades del Imperio Romano, con las famosas hojas de Acanto que sobran y se ven extravagantes, en el orden Romano Toscano.

Para los que no saben de arte y de órdenes arquitectónicos estos disfraces aparentan ser muy bonitos, pero la verdad, le quitan mucha parte de su grandeza, a la majestuosidad de Nuestro Templo Colonial.


Todos los cachivaches que se ven dorados en los capiteles de las columnas y en los bordes de los arcos, son del orden Romano Compuesto.

El Púlpito, que era el lugar en donde el Sacerdote se colocaba, para dirigir la palabra Divina, a su público y que estaba colocado en la segunda columna del lado derecho o del Evangelio, también fue removido y recuerdo que rodó y rodó, hasta que el tiempo, que es el peor de los enemigos, lo acabó; esta era un pieza fundamental, en los Templos Coloniales, porque era el lugar en donde el Sacerdote, conversaba con su pueblo.

La pila bautismal, que reposaba en el viejo bautisterio, a la entrada de la puerta del lado derecho del frontispicio, la vi en condiciones pésimas, en el patio de la casa de la cultura y eso hace que no la exhiben; recuerden que allí, fuimos bautizados por espacio de dos siglos y medio; todo esto se debe a que el Concilio Vaticano II ordenó que el bautisterio debiera estar en el altar Mayor, muy cerca del altar de las celebraciones.


Esto era un comulgatorio.

En la vieja guardia, recibíamos la comunión, con el mayor de los fervores, en una baranda de madera torneada, a la que le decíamos el comulgatorio, que jugaba con las barandas de las tribunas laterales que tiene la nave del centro, sobre los arcos de la columnata, que le daba mucho señorío al Presbiterio, que es el lugar en donde están los sacerdotes y los miembros importantes de la Iglesia, también fue mandada a botar por el Sacerdote Luis Enrique Restrepo, que venía contagiado de las normas del Concilio Vaticano II, porque según Él, en un templo solo debía haber un Cristo y las bancas para que los fieles se sentaran y además, era un cachivache muy estorboso.

La pregunta que siempre me he hecho es: ¿Por qué en la Basílica de San Pedro del Vaticano, no remodelaron y acabaron con las cosas que eran patrimonio de la humanidad? Todas las estatuas en mármol que tienen los laterales de la plaza de San Pedro, debieron ser removidas y botadas, como lo como lo hizo éste Parroco de Sopetrán.


Así eran los púlpitos de las Iglesias.

Hasta la década de los años setenta, hubo cuatro altares laterales, empotrados en los muros norte y sur del templo y tallados en madera muy elaborada, que servían de nichos para San Francisco de Asís, y la Virgen del perpetuo Socorro, en la nave derecha y para la Virgen de las Mercedes y la Dolorosa, en la nave izquierda y me consta que los derribaron, como se tumba una vieja cocina, y las columnas y las tallas de madera, fueron mandadas para el Hogar Sagrado Corazón y sirvieron de combustible, para cocinar los alimentos de las internas.

Los confesonarios de la vieja guardia, guardaban plena identidad con el orden Romano Toscano, pero los regalaron para parroquias más pobres y mandaron a hacer unos que son de arte Mudéjar y de Romano Compuesto.


Parecidos a este altar eran los que el Templo parroquial tenía.

En el frontispicio del templo, cambiaron las viejas claraboyas de arte Romano Toscano, por unos Rosetones de arte Gótico.

En el Atrio , que a mi modo de ver las cosas, hace parte fundamental del Templo, por algo los viejos moradores de la tierra, le decían:  El Alto sano, un Sacerdote se dejó tentar con un regalo extravagante, un cambio del piso, que era un bajo relieve precioso, por el piso que ahora conocemos; pero esto tenía su contraprestación: 

Prestar el atrio para colocar las orquestas en él, toda vez, que el espacio para bailar era muy escaso y el sacerdote se prestó para este, que para mí, era un Sacrilegio; casi no se liberan de ese entuerto.

El zócalo que en este momento luce el atrio y las partes laterales del edificio, es un mosaico muy común en las piscinas de las fincas de los magnates.

Éste zócalo y el que tiene el templo, en sus muros laterales, que son una imitación ladrillos, que sirven para colocar en los orinales de los burdeles y las galleras, fueron colocados por el Sacerdote Francisco Loaiza.

Estos errores los pueden cometer fácilmente, personas poco versadas en arte, que se dejan llevar de las ilusiones ópticas, que son muy sugestivas.


Así se muestran los ladrillos en una construcción de tipo Colonial.

Como punto final, si queríamos ver los pedestales de las columnas con sus ladrillos cocidos, se habrían podido destapar, al igual que los zócalos, como lo hicieron los que dirigen a San Nicolás de Quebrada Seca, que en un esfuerzo, por darle lustre a su Ermita, lo lograron con mucho éxito en los años pasados.

Si esto se fuera a hacer, hay que tener el cuidado de proteger los ladrillos, pegados con argamasa, con una cutícula de laca trasparente especial, para librarlos de la erosión eólica.

Dicen las personas que van con frecuencia a las funciones del culto, que faltan algunas mejoras, como: Un altar de las celebraciones de mármol, un ambón del mismo material y una silla para los Sacerdotes, a la que llamamos: 

La Sede, también de mármol, pero pienso que el altar, el ambón y el bautisterio, que ya son de mármol y que un Párroco culto, opinó no eran materiales adecuados para el estilo del Templo y trató de disimularlos, forrándolos con madera, se podrían destapar, para evitarse comprarlos, porque los accesorios de ese mineral, son muy costosos; respecto a la sede, les quiero mostrar, como deben ser las sillas que se utilizan en las celebraciones, en los templos de estilo colonial.

A mi modo de ver las cosas, la sede que compraron, se me parece a una de las sillas eléctricas, que hay en los Estados Unidos, para aplicar la pena de muerte.




Las sedes de los templos Coloniales, deben ser siempre de madera bien tallada y decoradas con oro de 22 quilates.


Para completar la caja de colores de la acuarela, están chamboneando las bases de los fustes y los capiteles, con rayitas de color rojo colonial, porque les pareció que el oro, que resalta desde cualquier ángulo, no cumplía con su papel decorativo.


Es importante recordar: “El mármol y el estilo Colonial, son como el agua y el aceite, que nunca se mezclan.

En términos generales, del Templo Colonial que construyeron nuestros abuelos, con todo el cariño, para que la posteridad supiera el alto grado de religiosidad que tenían, solo quedan: 

El Frontispicio, las tapias y el techo, porque la parte interna, está totalmente cambiada por cosas modernas.

Ojalá los Sacerdotes que manejan el Templo, cuando quisieran hacer una reforma estructural, dejaran de lado su orgullo de decir: “Aquí el que manda soy Yo” y se tomaran la molestia de consultar con arquitectos que conozcan de estos temas, para que no sigamos quedando en ridículo, ante los grandes sabios que conocen con pelos y señales estas normas y para que la posteridad, no se ría de ellos.

Anuncia un viejo dicho popular: “El pueblo tiene el gobierno que se merece”, porque siempre estamos aplaudiendo la labor de los que tienen el encargo de cuidar el templo y sus tesoros; pero cuando uno aplaude, lo debe hacer con conocimiento de lo que está aplaudiendo; en caso contrario, estaríamos haciendo lo que hacen los loros: 

“Que si cantan lo que saben, nunca saben lo que cantan”.

Sopetrán, Agosto 29 del 2017.




Anexo a los puntos de referencia.


Es bueno hacer un comentario final sobre puntos de referencia, porque algunas viviendas tienen oratorios preciosos como éste:


Este altar de romano toscano, pertenece al arte que utilizaban las clases bajas en Roma, a los que se les decía plebe.

En él, hay un juego de columnas con todos los elementos y su respectivo capitel con arquitrabe y entablamento.

La única lástima, es el espacio tan reducido para lograr unas mejores imágenes.


Así es la primera parte de la composición de estos altares.

Veamos la parte alta del primer altar:


Analicemos este otro aspecto del oratorio:


Esta es la primera parte del segunda altar.


Este es el segundo altar, a estas composiciones les decimos: 

Retablos, este es una imitación del retablo de una Iglesia Italiana.

En él, están las imágenes de:

El calvario, con el Santo Cristo, San Juan y María Magdalena, San Antonio, la Virgen del Carmen, María Auxiliadora, San Francisco Javier, La Virgen Milagrosa, Santa Teresita del Niño Jesús, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, San Francisco de Padua y San Francisco de Asís.


 Esta es la última faceta del oratorio en mención. 

Las imágenes hablan solas, cualquier comentario sobra.

En este están: 

La desnudez de Jesucristo o décima estación, El Arcángel Rafael, el Arcángel Miguel, Jesús con la cruz a cuestas la Virgen Dolorosa y San Pedro.

A continuación, veamos la parte baja de este tercer altar:


En este precioso nicho, está Jesús caído.
En la antigüedad, estos oratorios , eran de obligatoria tenecia para las familias que pertenecían a la raligión católica.

Sopetrán, Agosto 29 del 2017.
Darío Sevillano Álvarez.


Capítulo Noveno.

ELEMENTOS DE AMOBLAMIENTO.

LAS CALLES Y CARRERAS.

Como recordarán, las calles y carreras fueron apareciendo alrededor de la Iglesia y de un camino que comunicaba los asentamientos que para esa época existían y por esta razón van naciendo en forma desordenada y sin ninguna norma de trazado. 

Ese el caso de casi todos los municipios de la vieja guardia del Departamento de Antioquia.

También recordarán que todas ellas, casi siempre terminan en un remate, por las limitantes que anuncié en el respetivo artículo

 TODAS LAS CIUDADES HAN SIDO
ORIGINADAS POR LA CALLE,
QUE ES LA PARTE DEL DOMINIO PÚBLICO
POR DONDE LOS CIUDADANOS TRANSITAMOS
Y QUE SIRVE  DE ANTESALA
PARA LLEGAR A NUESTROS HOGARES.

Hemos sabido manejar los elementos con que amoblamos las calles, respecto a las condiciones climáticas, para que en todas las horas del día, se puedan dar las sombras protectoras que nos defiendan de los rayos del sol y hacen que la brisa circule en forma adecuada.



 Las calles y carreras, son alegres y todavía se aprecia la tranquilidad del poblado



Aspecto de la carrera Bolívar.


La calle Luciano Carvalho.



Clásico y muy trabajado.



Sencillo y muy sobrio.


Un poco de ingenio.


Serio y bonito.

Los andenes surgieron de la necesidad de proteger la vivienda y sobre todo las fachadas y lo más hermoso fue que en la medida, que todos los propietarios lo hacían, el andén se fue volviendo una pequeña vía entre la calle y las viviendas.


SON LOS ANDENES TESTIGOS SILENCIOSOS, DEL PASO DE LAS GENERACIONES POR SU LOMO.

DARÍO SEVILLANO ÁLVREZ.

Algunos de ellos, para tener continuidad con el que sigue, necesitan de escalas o adaptaciones, que permitan el paso de los transeúntes.

Las fachadas en éste medio, son el pan nuestro de cada construcción, las hay de todas las formas y estilos; en ellas hay derroche de ingenio y le dan un tinte de ciudad antigua a nuestro querido terruño.

Analicemos algunas de ellas, porque si quisiéramos verlas todas, nuestro ensayo se convertiría en una enciclopedia.

En la gran mayoría de fachadas, se destacan: 

La altura de los aleros; los áticos o fachadas sin techo; la continuidad entre ventanas y puertas; la aplicación de los zócalos; La decoración, respecto a la textura y los colores; y la armonía de los materiales, circunstancias que definen su calidad y coherencia.

Pero los problemas que he anunciado, respecto a planeación, que posiblemente no cuenta con buenos curadores, empiezan a desmejorar nuestra arquitectura y a degenerar y deteriorar, la buena imagen del poblado.

Pidámosle a Dios, que les regale a esos funcionarios un poco de sabiduría, para cumplir con sus deberes.


 Fachada de arte romano sencillo.


Fachada sin ático, de arte moderno.


Fachada de arte romano compuesto.


Fachada de arte romano sencillo.


Hay un concepto muy importante en las calles y carreras, que es el elemento dinamizador, que les imprime carácter:

 El nombre. 

Regularmente esos nombres pertenecen a personas importantes de la historia o a acontecimientos que tienen que ver con la vida de la ciudad.

Nuestras calles y carreras, no se escapan de ese concepto y es así, como las concibieron con los siguientes nombres:
Las calles se llaman: 

De sur a norte, Carlos e. Restrepo, Boyacá, Bomboná, Uribe Uribe, José María Villa, Luciano Carvalho, Santander, Benjamín Herrera, Luis Trigueros Gustavo Rojas Pinilla.

Y las carreras de oriente a occidente se llaman: 

Colón, Córdoba, Girardot, Ricaurte, Zea, Heliodoro Rodríguez, Bolívar, Leticia, Nariño, Páez, Leguízamo, Libertadores, Olímpica y María Eugenia Rojas.

Todas conservan un poco de sabor histórico.

En el momento actual, la ciudad empieza a expandirse y es así como se le anexaron las parcelaciones: 

Campiñas de la cabaña, Castillos de occidente, Villa Morena, El porvenir, El barrio primero de Mayo y la urbanización Llano nuevo.

 Las vías de acceso de estas, no han sido nominadas y supongo que eso le corresponde al Honorable Concejo.

También es buena decir: Que hay dos o tres nuevas urbanizaciones, que apenas están naciendo, pero suponemos que en cinco o seis años estarán en pleno apogeo.

Una de estas urbanizaciones, a mi modo de ver, fue construida en una zona de alto riesgo, pues está en las laderas de la terraza del Chagualal y por eso le decimos: 

La laguna, por la cantidad de agua que resulta del subsuelo.

Sopetrán, Agosto 30 del 2017..
Darío Sevillano Álvarez.

Capítulo Décimo.

LA VIVIENDA, COMO ELEMENTO ARQUITECTÓNICO.

El hombre, ha venido perfeccionando el lugar para vivir, casi desde su aparición en la tierra, recordemos: 

Los palafitos, las construcciones lacustres y todas aquellas etapas que atravesó éste saber, para llegar al esquema moderno de la vivienda que ahora conocemos.

En la actualidad disfrutamos diversos tipos de viviendas:

 Familiares, comerciales, institucionales, recreativas, etc.

 Que el hombre adapta a las funciones que realizarán.

La vivienda moderna, comparada con las más antiguas, es casi perfecta y goza de unas comodidades, a la altura de su majestad: 

El Homo Sapiens.

La mayoría de la extensión territorial del casco urbano, está dedicado a la construcción de casas y por esa razón le voy a dedicar un capítulo especial, en donde veremos todos los elementos propios de la vivienda, como: 

Las puertas, las ventanas, los zaguanes, los corredores, los comedores y los mosaicos con que han venido remplazando los antiguos ladrillos cocidos.

Estoy seguro que en este artículo, vamos a encontrar, todas las concepciones que el hombre ha logrado, para que su vivienda sea digna, como: 

Materiales, decoración, formas y espacio, en donde expresamos, nuestra individualidad y nuestra condición económica.

En nuestro caso, la evolución se ha dado, desde la choza, que albergó a nuestros aborígenes, hasta la mansión, que ocupan nuestros coetáneos.

Miremos pues, las maravillas de éste proceso y empecemos con un óleo de uno de los mejores comedores.


Es el de la familia Bastamente Morato:


Comedor de arte mudéjar, ubicado en la casa de la familia Bastamente, en la calle Luciano Carvalho.


Así empezó la vivienda en la prehistoria Sopetranera, nuestros antepasados, para manejar el factor clima, las construían en esta forma que era muy adecuada para manejar los calores del trópico.

Observen las ventanas pequeñas, para no dejarlas calentar.

Esta era la manera más práctica y económica, para logar una vivienda diga en aquellos tiempos.


Este podría ser un símil de uno de nuestros caseríos de los indios Guamas, creo que el artista, utilizó muy bien la imaginación.


HOGAR DULCE HOGAR.

Aquí vemos los miembros de una familia congregados en tono a su vivienda y cada uno dedicado a las labores domésticas.

Recordemos que las tierras y cultivos, eran riquezas colectivas.


Rápidamente la vivienda fue evolucionando y en la colonia, se conseguían casas, de la talla de esta fotografía.

La vivienda clásica de esa época, era construida de tapias pisadas de tierra, pisos de ladrillo cocido y techos de tejas de barro, montadas en una cama de madera, que servían de termorregulador.

Como norma general, eran módulos de dos o tres habitaciones, con un patio y un solar en la parte posterior; las fachadas regularmente tenían dos o tres vanos, es decir una puerta y dos ventanas; dos puertas y una ventana o puerta en el centro y ventanas a cada lado.

Estos elementos, se decoraban con cal y pintura, que siempre expresaba una personalidad muy propia.

Es lastimoso, que algunas construcciones, hayan sido intervenidas en sus formas estructurales, unas veces por la cantidad de vanos, muchas puertas y cada una de tamaño diferente, porque debilitan la estructura y le dan mala presentación.


 Esta era una vieja construcción de admirable belleza; cayó en manos inexpertas y vean como quedó.

LA MEMORIA CULTURAL DE UN PUEBLO,
MANTIENE VIVOS LOS CARACTERES DE LOS QUE LOS ANTECEDIERON.

Sopetrán,  Agosto 30 del 2017.

Darío Sevillano Álvarez. 


Capítulo Undécimo.

LA VIVIENDA TRADICIONAL.

La historia de la arquitectura de un pueblo, es el proceso de adaptación a: 

Un medio, una cultura y una forma de vida.


Estas tres características, hacen la fusión de métodos constructivos, que dan como resultado, una vivienda cuyos aspectos funcionales y formales, resuelven las necesidades de una comunidad; éstos, logran permanecer en el tiempo y hacen parte de nuestra tradición.


Para construir viviendas de ésta calidad, se necesitaron los recursos del medio y el constructor aplicó toda su sabiduría, para que la habitación fuera cómoda y protegiera de los rigores del clima.
Veamos algunos aspectos:
Muros suficientemente alto, cinco metros; vanos bien distribuidos, puertas y ventanas colocadas milimétricamente; espacios internos, ampliaos y muy acogedores; adaptación al desnivel de la calle;  y orden arquitectónico apropiado a la dignidad del personaje que la va a ocupar (Romano toscano).
Veamos a continuación otras parecidas:


Una completa mansión ubicada en buen punto.


Un conjunto admirable de viviendas.

Casi todas las casas antiguas, son empañetadas, es decir las tapias son revestidas con una mezcla de arena pantanosa y cagajón, cuando ésta seca, se aplica la cal y luego el vinilo.

Para los zócalos se emplea la pintura a base de agua o la de base aceite. 

En casi todos los edificios, prima el blanco como color dominante y el color oscuro se emplea en los zócalos y casi siempre ese color se le aplica a las ventanas y puertas, lo que hace un conjunto personal, atractivo y alegre.

Las puertas y ventanas en su inmensa mayoría, son de madera y se pintan de colores variados; algunas de ellas son muy decoradas y hay unas especiales de arte mudéjar, tal vez las más bonitas.

El conjunto de casas de una calle o carrera, como cada dueño pinta a su gusto, da una apariencia de arco iris, a la cual  le decimos en arquitectura: Calle o Carrera Caribeña.

Las casas son grandes y espaciadas, con zaguán, patios, corredores, alcobas en galerías; ventanas, puertas y portones bien elaborados en madera, con colores vistosos, que destacan la ornamentación.

Estos elementos de la casas, son los que marcan la diferencia entre unas y otras viviendas.

Lástima que las técnicas utilizadas en esas casas, ha venido cambiando y los empañetados, se trocaron en revoque con cemento; los aleros se transformaron en áticos, es decir fachada sin alero; y la reja se colocó, en ventanas puertas y divisiones. 

Los interiores quedaron intactos y la tapia pisada sigue en pié en muchas construcciones.

Otro de los problemas serios de las reformas, es el hecho de combinar las tapias de tierra con bloques de cemento, porque es una asociación de pésima calidad y muy peligrosa, para el momento de un sismo.


También es preocupante la apertura de nuevos vanos, es decir puertas o ventanas, porque la estructura de tapia pisada, pierde resistencia y pone al edificio al borde del colapso.

Con todos estos errores para manejar nuestra arquitectura, solo estamos logrando, una mala presentación de nuestro patrimonio y nos predisponemos a un cataclismo, en el momento menos esperado.

Además tenemos que denunciar que esas reformas mal dirigidas, no armonizan con los edificios que las rodean.

Es bueno contar que a las viviendas colectivas, como escuelas orfanatos y otros, los constructores manejaron en los patios, un espacio para que la colectividad que los habita, tenga un sano esparcimiento.


Estas construcciones lograron que su interior, fuera espacioso y confortable. 

Es muy fácil diferenciarlas de las viviendas comunes, por su tamaño y colores, que siempre son más sobrios.

En cuanto a los locales comerciales fueron adaptados en las viviendas ya construidas y vemos varios casos en este aspecto:

Una de las piezas de la casa se adapta; en otras todo el frente; y hay algunas que tomaron toda la casa y fue necesario hacer un segundo piso, para la vivienda.

Estos casos son muy comunes en el parque principal.

 Nótese bien que esas casas no invadieron el espacio público, porque los ciudadanos de esa época, eran cuidadosos en ese tema.

Voy a mostrarles dos fotografías del palacio municipal, para que aprecien como el primero era respetuoso con el espacio público y el segundo se tomó metro y medio del parque principal.


Observen como el nuevo palacio consistorial, se metió metro y medio en el espacio público.


Miren como el viejo palacio, respetaba las normas de arquitectura.

Ahora observen como esta vieja construcción de arte barroco, respetó las normas vigentes y no perdió señorío.

Creo que a los humanos modernos, se les podría decir: 

El vivo, vive del bobo y el bobo de su pendejada.

El artículo que sigue, lo voy a dedicar a unas cuantas casas antiguas, muy bien conservadas, que pertenecen al arte romano y tiene mezclas de toscano y de compuesto.


Recuerden que en el arte romano, se dieron dos formas: La que identificaba a los grandes señores del imperio, que se llamaba romano compuesto y la que distinguía a la plebe, la palabra plebe, no era degradante, significaba: Pueblo. 

A esta forma, la llamábamos romano simple o toscano.

Las diferencias entre las dos formas son muy notorias, pues el compuesto está lleno de ornamentos, sus fustes son estriados, tienen un collarín y los capiteles, están conformados por hojas de acanto. 

En el toscano, todo es muy sencillo y casi sin ornamentos.


La antigua vivienda de los Jaramillo Tamayo.


La casa de las Montoyas.


La antigua vivienda de la familia Tamayo Gaviria.


La antigua vivienda de la familia Vieira Gaviria.


La casa museo del Padre Medina.


La antigua vivienda de la Familia Zapata Rivera.

Estas fotografías, no necesitan explicación, hablan solas, de ese glorioso pasado de nuestra arquitectura, que tal vez se desenvolvía mejor, sin la oficina de planeación.

LA VIVIENDA NUEVA.

LA VIVIENDA EMPEZÓ SU CARRERA EVOLUTIVA, CUANDO NACIÓ CON EL HOMBRE, QUE APARECÍA Y TENDRÁ QUE SEGUIR CAMBIANDO A TRAVÉS DEL TIEMPO.

Todos los cambios que se han dado a nivel: 

Social, económico, político, administrativo y cultural, influyen notoriamente en la construcción de la vivienda, porque las técnicas van cambiando y el hombre, tiene que seguir el ritmo, para entrar en la moda de: 

Mejor organización y distribución de los terrenos, el uso de nuevos materiales, las diferentes formas de construcción; y la calidad, la economía y la resistencia de los materiales.

Los cambios que hemos realizado, no son los más benéficos para nuestra arquitectura, pero el alto valor de la tierras; y las limitaciones económicas a la hora de construir, hacen que tengamos que reducir los lotes; las casas viejas tengan que ser reformadas, para albergar a todos los miembros de la familia; una casa se convierte en cuatro apartamentos, aunque se sacrifiquen todas sus bondades. 

Estas prácticas son las responsables de nuestra desgracia arquitectónica.

Hay otro factor determinante que es consecuencia del anterior y es: 

La ausencia de patios, unión cocina comedor, sala de televisión, salón de rebujo, zaguán, etc. 

Impuestas a la ligera, para dar soluciones inmediatas a las necesidades sentidas.

Estas prácticas acaban por completo con las buenas condiciones para manejar el medio ambiente y la forma de presentar nuestras constricciones.

Recordemos aquí, la frase de HEGEL, el gran filósofo alemán, cuando decía:

 “Todo proceso de civilización, genera barbarie”.


Esta fue mi casa paterna, una vieja construcción concebida a la antigua, en el momento actual su nuevo propietario realizó una reformas: 

Bonitas, prudentes y costosas, en donde solo se conservaron, la puerta y la ventana. 

Claro que esta afirmación, no es una crítica sino un comentario, para mostrar cómo evoluciona la vivienda.

Estas reformas, aunque son funcionales y decorativas, no interpretan la identidad, ni la forma de vida, del viejo pensar y sentir.

Veamos otros ejemplos, de estas reformas:


Este moderno edificio, muestra el gusto con que fue construido, en él, hubo derroche de talento y dinero, pero a primera vista se sabe que no es una construcción de la vieja guardia.


Las nuevas construcciones, tratan de imitar la arquitectura tradicional, pero los edificios muestran una cosa muy distinta a la manera como pensaban los antiguos moradores de la ciudad.


Otros edificios se están construyendo con las técnicas modernas y aunque son bonitos y confortables, no juegan con la arquitectura del medio.

Estas construcciones se ven de mucho valor económico, pero de ninguna manera remplazan a las construcciones que derribaron, para hacerlos.

Además estas edificaciones que son selvas de cemento, generan más problemas, al fenómeno que conocemos con el nombre de: Calentamiento global.


Algunos edificios modernos, tratan de conservar los materiales y logran amortizar un poco los efectos del calor.

Observen, como el segundo piso, tiene techo de tejas de barro cocido y eso produce un efecto termorregulador.


También es bueno que se vea, como la selva de cemento de los muros, fue camuflada cuidadosamente con roca importada, que produce un efecto psicológico de tranquilidad.


En éste edificio, llama la atención, como el constructor tuvo en cuenta la altura y el diseño de las casas que lo acompaña.

Es agradable saber que hay compañías de construcción, que respetan las leyes de la armonía arquitectónica.

La casa es una vivienda colectiva y pertenece al arte romano sencillo o toscano, con un remate triangular.

Aplausos para los que la concibieron, porque a pesar de sus dos pisos, la altura no sobrepasó al edificio contigo.

Algunas construcciones, cantidad muy reducida, conservan el encanto de un primer patio, con alberca y jardín.


Este efecto produce una sensación de grandeza y le da mucho señorío a las viviendas.

Veamos otros ejemplos de éste tema:


Patio de la casa de Darío Sevillano.


Casa quinta de la Villas.


Con éste privilegio, solo hay seis casas en el casco urbano.

Sopetrán, Agosto 30 del 2017.
Darío Sevillano Álvarez.

Capítulo Duodécimo.

Las puertas.

ALGUNOS ASPECTOS DE LA VIVIENDA.

Voy a tratar, en éste espacio, algunos de los elementos que componen la vivienda tradicional, porque han sido cuidadosamente seleccionados, como complemento de los materiales de éstas hermosas construcciones y fueron elaborados, por buenos artistas, en forma creativa, personal y consecuente.

Los elementos a que me refiero son: 

Las puertas, contra portones, zaguanes, comedores y ventanas.

En estos elementos, los artistas mostraron sabiduría y belleza, como lo van a ver en las siguientes fotografías.

Iniciemos nuestro recorrido por las puertas:


LA PUERTA ES LA CORTINA QUE SE ENTREABRE, PARA DEJARNOS CONOCER LA INTIMIDAD DE LAS VIVIENDAS.


Sobria, hermosa y de color agradable, muestra ésta puerta, todos los elementos que se pueden manejar en éste arte.


Elaborada, en color madera y con todos los elementos del arte mudéjar: Arabescos en el friso y almocárabes en las alas.


Sencilla, pero bien ornamentada, con elementos de romano compuesto. Es de advertir, que los ornamentos son de cemento.


Con todos los fierros como dijeran los Sopetraneros, esta puerta tiene buen diseño de arte mudéjar y tanto la puerta como los ornamentos son elaborados con madera.


Aquí jugaron los ornamentos y el color y fue adicionada una reja trapezoide, que deja ver la belleza interna del recinto.


Arte romano compuesto. Sobriedad en el colorido y abundancia de detalles en la ornamentación, que está compuesta por dos columnas planas, un remate redondo y una reja, bien elaborada.


¿Qué tal esto?
Diseño, buen manejo del arte y colores suaves.
Dos columnas planas de romano sencillo y un remate triangular, que es la vida de la puerta.


Marco de cemento, puerta sencilla, color suave, reja trapezoide y guarda luz ondulado.



Este si es un espectáculo de puerta: 

Se combinaron el romano compuesto, el mudéjar y la imaginación. 

Las dos columnas que la sostienen, terminan en un remate quebrado.


No hay palabras para calificarla.

Es bueno decir que cuando era niño, le conocí los ornamentos que tenía en los dos óvalos centrales: 

Eran unos enroscamientos de arte mudéjar.


 Analicen la humildad de esta y observen el calado hecho en madera, se ve a las claras, la creatividad del carpintero.

LA PUERTA ES EL UMBRAL AMIGO, POR DONDE TENEMOS ACCESO DE LA VIVIENDA; NOS SALUDA CUANDO ENTRAMOS Y NOS DESPIDE A LA HORA DE SALIR.


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