viernes, 22 de junio de 2018

Ha resucitado Hitler el Führer.



Donald Trump, el Hitler del siglo XXI.

El Presidente de los Estados Unidos, se está convirtiendo lenta pero muy seguramente, en la figura política, más aborrecida de la tierra, si así lo afirmo, es por la cantidad de asuntos políticos, no deseados, que está protagonizando a diario, que están alejando a su nación, del Importante liderato mundial que siempre ejercieron, sobre todos los pueblos del planeta.


El concepto que de Él tengo, casi desde el día en que ganó las elecciones y asumió el poder, es el de un rico extravagante, racista en extremo, fastidioso como el que más: y lo peor de todo: Se siente como un dios, parecido a los Faraones de las viejas dinastías de Egipto.

Quiera el cielo, que no lo vayan a momificar, y luego le hagan una pirámide, para guardar sus cenizas, porque creo, que nadie los querría visitar.
A todas costas, creo que la hecatombe que está causando, va a tener repercusiones mundiales y que todas las naciones debiéramos estar haciendo los esfuerzos posibles, para detener este mal, que va a causar muchas amarguras a los pobladores del planeta.
Empecemos por los campos de concentración, para encarcelar a los niños, que inocentemente quieren llegar a un país en donde no se tengan que morir de hambre y otros calabozos, en donde mantienen a las inmigrantes, como si fueran malhechores internacionales, que se están dando un parecido a los que utilizaba el  Führer, para acabar con la raza de los Judíos.


Las noticias internacionales, hablan de que a los niños, para mantenerlos bajo control, los obligan a consumir drogas, que los inmovilizan, les producen estreñimiento y otras cosas más; este es un comportamiento inaceptable, aunque su majestad y los que lo patrocinan digan lo contrario.
Tampoco me suena, la idea de construir un muro, como si fueran a liberarse de una plaga de cerdos  o ratas peligrosas; porque la filosofía social moderna habla de mantener a los humanos unidos por los vínculos de la paz y la tranquilidad.
Todos los países civilizados de la tierra, habían venido destruyendo los muros que los dividían y este rico fastidioso, quiere construir uno, para aislar a sus mejores amigos los mexicanos.
El único muro que se debe exhibir con cariño, es la muralla China, que es una obra de arquitectura y tecnología de punta de la antigüedad, pero también tiene su fatídica historia.


La textura de esta obra, es como para librarse de una plaga de fieras hambrientas.
Otro mal sistema de buscar pleito, a los países, que sostienen negocios con los Estados Unidos, es la ley de aranceles que Donald Trump, está imponiendo a sus mejores amigos comerciales; se acordaran de mí la tragedia mundial que esto va a generar.
Uno de los gigantes asiáticos: China, ya advirtió que tomará medidas y con ese país, no se puede jugar a las escondidas.


Me parece que a Trump, lo va a cornear el Toro.
El hecho tan poco diplomático y tan peligroso para los Estados Unidos, de estarse retirando de todos los tratados internacionales, para mí, significa, que los grandes aliados de este país, para efectos de un conflicto internacional, lo va a dejar solo y eso podría significar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Me atrevo a pensar, que en menos de seis meses, vamos a tener unas peleas bastante delicadas, por la falta de seriedad del mandatario Trump, que siempre anda pensando, que como sus fuerzas armadas, están tan bien dotadas, son indestructibles y de pronto se va a encontrar con peligrosas sorpresas.
El arreglo con Corea del Norte, a mí no me convenció, porque creo que a pesar de las tocaditas del hombro y las buenas intenciones de ganarse un premio nobel de paz, lo convirtieron en el perdedor de semejante payasada.


La conclusión que saco de este famoso encuentro, es que fue más sagaz: Kim, con su cara de bobo bien administrada; que Trump con su semblante de magnate empalagoso.
Hoy en las noticias internacionales, se formó una pelotera, porque un ciudadano americano tuiteo de la siguiente manera: “Se debiera secuestrar al hijo menor de Trump y colocarlo en una jaula”.
Esto a mí, no me parece correcto, pero en realidad el ciudadano que así escribió, está comparando los hijos de los pobres y desvalidos, con el hijo del rico fastidioso.
Este importante hombre manifestó: Que se disculpaba por el tuit vulgar, sobre el hijo de Trump, pero que como muchos estadinenses estaba movilizado y turbado, por la situación de los niños separados de sus familias en la frontera.


Como punto final me parece que para describir al presidente de la nación más importante del planeta, lo tendríamos que calificar con un comportamiento impredecible, porque cambia de extremo a extremo, con mucha facilidad, como lo hace una veleta.
Líbranos Señor, de las personas con tan malas energías.

Sopetrán, Junio 21 del 2018.
Darío Sevillano Álvarez. 


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