martes, 7 de agosto de 2018

La metida de patas del presidente del congreso colombiano en la posesión del Presidente Duque.



Lo bueno, lo malo y lo feo de la posesión del presidente Iván Duque Márquez.

Lo más importante de la posesión, fueron las palabras conciliadoras del Señor presidente: Iván Duque Márquez, que demostró sabiduría para dirigirse al público, a pesar de que sus palabras no estaban escritas; porque estaba manejando un esquema de trabajo, como lo hacen los grandes estadistas del planeta, en ningún momento de su discurso dejó ver: La violencia, la discordia, la polarización, la persecución a sus adversarios, ni el odio de los politiqueros baratos.


Estuve muy atento a su discurso y me llamó la atención, la sabiduría con que trató a los colombianos.

Las grandes ideas de sus palabras fueron: Un llamado a la cordialidad; la despolarización de los ánimos; la unión de todos los colombianos; la disposición del trabajo mancomunado, para sacar adelante el país; la igualdad del trato para todos los grupos humanos que componen la república; las buenas maneras, para que todos vivamos en paz; y lo más importante, anunció: Que no tenía enemigos.


Si los gobernantes extranjeros, que nos visitaban, evaluaron las diferencias de los dos discursos, deben haberse llevado un mal concepto del jefe máximo de la corporación legislativa colombiana.
Lo feo de lo posesión, aunque un periodista anunció, en forma de chiste, un sofisma de distracción, cuando dijo que esos vientos tan feroces, estaban trayendo unos mejores tiempos para los colombianos.
Pero con todo y buenos vientos, ese desajuste del clima, se tiró en la solemnidad del acto, que hubiera sido la mejor efemérides del año político colombiano.
El único parche asqueroso de la posesión del presidente Iván  Duque Márquez, fue el discurso del presidente del Congreso, el "Doctor" Ernesto Macías que en vez de unas palabras de bienvenida, parecían un memorial de agravios, que mostraba a Colombia, como un país agonizante, ante la faz de la tierra; que instaba al odio y la polarización; que ofendía al presidente saliente; que llamaba a la guerra; que desestabilizaba nuestras finanzas; y muchas otras cosas más.


Para los analistas políticos, el presidente del congreso, es el peor enemigo que tiene Colombia y estas desafinadas palabras, debieran producir su renuncia inmediata a la presidencia de esa honorable corporación y la renuncia al senado, porque es un hijo indigno, que no merece llamarse: Colombiano.
Si tenía esas investigaciones estadísticas, tan bien logradas, no las debía haber leído ante un público internacional, ni ante los medios de radio y televisión que transmitían la posesión del nuevo gobernante; sino que las debió discutir con el presidente electo y su gabinete en privado, aplicando el viejo dicho popular: “La ropa sucia, se lava en casa”.
Estas consideraciones, no se ajustaron a las normas de cortesía con que se manejó todo el protocolo, ni a la solemnidad con que estaba decorada la plaza de Bolívar.


Para mi tengo que el citado presidente, no es un senador eminente, sino un politiquero barato, que ha llegado a esas altas esferas, debido a jugadas malucas de sus aliados y así seguirá toda la vida, porque como dicen en mi tierra: El que nace para pudre; nunca llega a hueco.
Algún tuitero lo trato de imbécil, y me atrevo a creer en esa afirmación, porque se necesita tener la cabeza muy desorganizada, para, cometer semejante idiotez.
Nuestro país quedó ante la faz de la tierra, casi como está Venezuela, según las investigaciones de este famoso sabio.

Sopetrán, Agosto 7 del 2018.
Darío Sevillano Álvarez.

Una catástrofe histórica.



La infausta celebración del 7 de Agosto, en la ciudad de Sopetrán.

Definitivamente en Sopetrán, vamos de guate mala, para guate peor y eso se debe al viejo dicho popular: El pueblo tiene el gobierno que se merece.
Hoy cuando debiéramos celebrar con todo el entusiasmo, la fecha de la batalla de Boyacá y cuando además, tenemos la posesión de un nuevo gobernante, nuestro palacio municipal, parecía un lugar desolado y tenebroso.


Esta fotografía fue tomada a la diez de la mañana del día siete de agosto y es una fina cortesía de un amigo, porque yo he estado incapacitado.

Mientras eso ocurría en Sopetrán, en otros lugares de la república se veía el amor a la patria reflejado en las manifestaciones públicas de los colombianos:


Aunque el presidente Duque, no quiere vivir en el palacio de Nariño y es posible que los de su grupo político le aconsejen que lo haga, el edificio está decorado a la altura de la festividad.


Así luce el palacio de Gobierno de Medellín hoy día de la independencia.

En la ciudad de Tunja, el parque principal luce así:


¿A cuáles razones le podemos achacar esta falta de respeto, tan violenta contra la dignidad del estado?
La frase con que empecé este escrito, es tal vez la principal falencia, porque no es culpa del gobernante, que tal vez no tiene la capacidad, para celebrar estas importantes fechas; sino de los ciudadanos que no supimos elegir.
A lo largo de su período de gobierno, hemos visto que nuestro gobernante es un politiquero populista, que no nació para cosas tan sublimes y tal vez, lo único que sabe hacer, son megaproyectos.
Veamos en los distintos lugares de Colombia, otras celebraciones de este día:
En el puente de Boyacá, hubo derrocho de artillería, porque debemos recordar, que esta es la celebración de la patria, más importante del año.



En otros pueblos, los colombianos han demostrado el amor de patria, que nosotros no tenemos, porque en viejos tiempos de gratos recuerdos, hoy era un día famoso en nuestra rancia ciudad.

Sopetrán, Agosto siete del 2018.
Darío Sevillano Álvarez.

viernes, 3 de agosto de 2018

La etapa más hermosa, pero más difícil de la vida..



La vejez, la etapa final del desarrollo humano.

Una de las etapas del desarrollo humano es la vejez, una circunstancia muy normal, a la que muchas personas, no se quieren acostumbrar y por esta razón, me decidí a escribir esta artículo, que posiblemente los convencerá de que: La vejez es un acontecimiento normal, con muy pocos admiradores.


Aunque resulten desagradables los síntomas propios de la vejez, debemos admitir esa triste realidad, con toda la sabiduría del caso y en lugar de estarnos lamentando, debemos valorar, todas aquellas experiencias que hemos adquirido a lo largo de tiempo, porque ellas son la única riqueza, que nos regalan: Los años que hemos vivido.

Los primeros síntomas de la vejez, son los de carácter físico:
Tienes más arrugas en la cara que las demás personas, pero recuerda, que el envejecimiento no empieza desde afuera, sino que todo tu cuerpo se está volviendo una miseria, porque esa es la condición humana, dada la razón de que tus células, están envejeciendo.


Tus manos y tu cuello, están cada vez más secos y arrugados.
Para que estas dos circunstancias no aparezcan, cuídalas y cuida tu cuello, con las mismas cremas que utilizas para la cara.
Aparecen las famosas ojeras.
Esas famosas sombras alrededor de tus ojos, que aparecen con los años viejos, son la señal evidente de que estas perdiendo colágeno y grasa y que tu piel se está endureciendo, porque se asocian líneas finas, arrugas y pliegues y los vasos sanguíneos, debajo de tu piel, se vuelven más visibles.


Los poros de tu piel se vuelven más visibles.
Los poros de la piel, son los lugares por donde nacen los pelos y cada uno de ellos tiene una glándula sebácea, que es la que le suministra a la piel una buena lubricación; después de los cuarenta años los poros se van expandiendo y la piel deja de recibir una buena lubricación.
Disminuye notablemente la audición.
Después de cierta edad, la audición empieza a debilitarse y en algunos casos, se pierde por completo.
Con este síntoma en la mano, se puede estar llagando a un Alzheimer o a una demencia; pero también puede ser el anuncio de que nuestro cerebro, se está envejeciendo.


Disminución del sentido del olfato.
Esta es una señal de envejecimiento y también podría estar anunciando un Parkinson severo,


Tienes puntos rojos en la piel y te empiezan a salir las pecas.
También llamados puntos rubíes o nevus rubíes, son una señal evidente de que estas envejeciendo o de que tu genética, es decir tus padres o familiares inmediatos los tuvieron.


Existen otro tipo de señales de envejecimiento que no son físicas, sino circunstanciales, veamos algunas de ellas:
Si todavía utilizas las antiguas máquinas de escribir, es una señal evidente de que te están poniendo viejo, porque quiere decir, que no has entrado, en la etapa de la tecnología de punta.


Hay unas costumbres de la vida diaria, que vale la pena revisar, a la hora de saber si una persona está envejeciendo ellas son:
Bañarse y cepillarse los dientes, todos los días, pues de no hacerlo, podría ser una señal de demencia, depresión o discapacidad física.
Caminar brincadito; mascar freno, es decir masticar, sin tener algo en la boca; o abotonarse la camisa o el suéter, de manera que los botones y los ojales no coinciden, es decir cojos; son señales evidentes de que estas envejeciendo.


Cualquier cambio en las tareas que a diario realizas, como: Regar el jardín; lavar los trastos; barrer y trapear la casa; se puede interpretar como pereza, incomodidad o  incapacidad, para hacerlos y esa es una señal evidente de que envejecemos.
Cuando nos preguntan algo y damos una respuesta incorrecta, es una señal muy peligrosa de vejez.
Perderse en lugares conocidos, no poder seguir instrucciones o confundirse respecto al tiempo, las personas y los lugares son señales de que esa persona puede estar llegando a la vejez.


Si no recuerdas los medicamentos que debes tomar; si no puedes subir o bajar por las escalas de tu casa, en donde siempre has vivido, todas estas señales te están diciendo que eres un anciano.
Si tu círculo social ha disminuido y tu sentido del buen humor se está eclipsando, es bueno que comprendas que envejeciste.
Pero hay una larga lista de actitudes y aptitudes, que puede mostrar a las claras que alguien se está poniendo viejo, analicemos algunas de ellas:
Este archivo lo tomé de internet y me pareció muy simpático:
"Los 45 signos de la vejez.
1. Quedarse dormido frente a la TV.
2. Sentir los huesos doloridos.
3. Quejarse cuando te agachas.
4. Perder mucho pelo.
5. Odiar los bares/boliches ruidosos.
6. Pensar que los profesores/los policías/los doctores parecen realmente jóvenes.


7. Si tus oídos, cara, cejas, nariz - se vuelven más peludos.
8. Luchar para utilizar tecnología.
9. Olvidarse el nombre de las personas.
10. No reconocer las canciones en los rankings de las radios.
11. Elegir la ropa según la comodidad y no según la moda.
12. Manejar muy despacio.
13. Desarrollar un cariño por el jerez.
14. Quejarse más.
15. Unirse a alguna actividad de tipo hobby.
16. Olvidar y perder las llaves del auto y los anteojos.
17. Tener colegas jóvenes.


18. Dejar de escuchar la radio FM y escuchar sólo AM.
19. Dormir una siesta a la tarde.
20. Ir más seguido a la iglesia.
21. Quejarse por la 'televisión basura'.
22. Te crecen más las orejas.
23. Preferir una caminata de domingo a quedarse en la cama.
24. Indignarse por los videos musicales sensuales.
25. Ir en cruceros y viajes grupales 'sin chicos'.
26. Interesarse por la jardinería.
27. Disfrutar de que te pidan el DNI.
28. Conocer tus límites con el alcohol
29. Usar pantalones de corduroy.


30. Decirle a la gente exactamente lo que piensas, incluso cuando es irrespetuoso.
31. Tener un reloj de viaje.
32. Quedarse dormido después de una copa de vino tinto.
33. Interesarse por las noticias
34. Elegir manejar en vez de tomar alcohol.
35. No poder bajar de peso rápidamente.
36. Nunca salir de casa sin abrigo.
37. Interesarse por el clima para pensar qué ropa usar.
38. Llevar un almohadón a la cancha porque los asientos son muy incómodos.
39. Poner las cosas de la casa en el lugar equivocado.
40. Elegir la radio sobre la televisión.
41. Usar saquitos.
42. Comprar el diario todos los días.
43. Mirar muchos infomerciales.
44. Pagar en efectivo en vez de con tarjeta
45. Usar mucho color beige”.

Sopetrán, Agosto 4 del 2018.
Darío Sevillano Álvarez.


martes, 31 de julio de 2018

Qué es la comunicación no verbal.



La comunicación no verbal, una importante manera de comunicarnos con los demás.

Muchas veces, lo que queremos decir, no lo expresamos con palabras, sino que lo decimos con algunas expresiones corporales, que son más evidentes que el lenguaje hablado.
Los humanos, hemos venido perfeccionando un importante lenguaje no verbal, a lo largo de nuestra evolución y lo hemos perfeccionado tanto, que la mayoría de las veces, es más efectivo que la expresión oral.


Para muestra un botón:

Cuando colocamos las manos en forma encorvada, sobre la cara; abrimos los ojos de manera exagerada; y abrimos la boca, para expresar una sorpresa; estamos diciendo: Me resisto a creerlo, como pudo suceder algo tan espantoso, que dolor; que desesperación.
Pero si de repente le damos un tono distinto a los labios y recomponemos el rostro, estamos diciendo:
Que alegría tan grande, me enorgullezco de saber que lo lograste, continúa mejorando.
Estas señales tan importantes que rigen los distintos actos de nuestra vida, es lo que me propongo, analizar, con toda la experiencia que me acompaña, después de haber sido, por espacio de treinta y siete años: Presidente del centro de estudios pedagógicos de Sopetrán, en donde manejé unos doscientos maestros; veintiséis comunidades rurales; y siete generaciones de estudiantes.


Los humanos, desde cuando estamos muy pequeños, ponemos todo nuestro empeño, para saber manejar, el lenguaje verbal, tratando de aprender: La ortografía, la ortología y la construcción, para que nuestra manera de comunicarnos sea óptima; pero no podemos olvidarnos del lenguaje, no verbal, es decir la forma de comunicarnos con todas las partes de nuestro cuerpo, sin tener que pronunciar una sola palabra, en forma parecida a la comunicación de las personas sordomudas.
Miremos este otro ejemplo:
Cuando vamos por la calle, con nuestra novia, cogida de la mano, estamos diciendo: Me agrada mucho tu compañía; eres para mí, la persona más importante; que bueno que esta entrevista, nunca se acabara; cuando será el día en que estamos unidos para siempre; y no hemos pronunciado una sola palabra; y estoy seguro de que ella está diciendo muchas cosas parecidas a las que acabo de escribir.


No existe un claro concepto, acerca de la influencia de los mensajes no verbales que a diario emitimos; pero los grandes psicólogos, indican que más de la mitad del lenguaje, que a diario manejamos, son expresiones no verbales, que dicen más que las palabras.
La única lástima, es que los humanos, no le hemos dado la importancia suficiente, a este tipo de comunicación con nuestros congéneres.
Analicemos otro caso:
Cando estamos frente a un juez, que nos está interrogando acerca de un delito que cometimos, sin darnos cuenta, estamos mostrando nuestra inocencia o nuestra culpabilidad, por medio del lenguaje no verbal: La expresión de nuestro rostro, es diferente frente a la culpa o a la inocencia; la actitud de las manos y los dedos, le están mostrando al juez, como es nuestro caso; aparecen una cantidad de tics, que delatan si estamos narrando los acontecimientos en forma adecuada o si estamos inventando historietas raras; el estado general del cuerpo, es distinto de acuerdo con la culpabilidad o la inocencia; tergiversamos los acontecimientos de forma especial y no somos certeros, para mantenernos en lo que declaramos.
Todas estas actitudes, hacen parte del lenguaje no verbal de que estoy hablando.


La mayoría de las señales que a diario utilizamos, significan mucho más de lo que creemos, sin que lo percibamos y son más significativas, que las palabras, que pudiéramos decir.
Analicemos algunas de ellas:
Pupilas dilatadas.
Cuando tus pupilas se dilatan sin haber utilizado sustancias especiales para hacerlo, es una señal evidente de que la persona con quien estamos conversando, nos causó una buena impresión y estamos interesados en seguirlo haciendo muy a menudo.
Esta interpretación la han analizado algunos psicólogos, con experimentos muy especializados y han demostrado que el cerebro, genera una sustancia llamada noradrenalina, que permite aumentar el tamaño del globo ocular.


La ceja ‘flash’.
Esto ocurre muy a menudo, cuando vamos por la calle y nos encontramos con alguien que conocemos y lo saludamos con un levantado y bajado de las ceja, rápidamente.
También utilizamos esta señal, cuando nos gusta una persona a la que le hacemos el levantado de la ceja y de pronto elevamos la mano cerrada, con el pulgar hacia arriba.

El gesto del bol.
Cuando elevamos las manos de abajo hacia arriba, como si formaran un tazón, estamos mostrando conocimiento y mucha seguridad de lo que afirmamos; estaremos mostrando que dominamos el tema en todo su contenido.


La falsa sonrisa.
Unos de los asuntos más complicados que hay en el lenguaje no verbal, es diferenciar una sonrisa falsa, de una verdadera.
Existe un pequeño detalle, que puede ayudarnos a resolver este enigma:
Un importante psicólogo anota que los ojos cuando corresponden a una sonrisa natural, están acompañados de unas líneas adicionales, al rededor del ojo y cuando la sonrisa es falsa, estas líneas no aparecen.


La importancia del pulgar.
El dedo pulgar tiene una gran importancia, en la comunicación verbal.
Según la posición en que esté el dedo pulgar, es la interpretación, que se le dá al lenguaje no verbal.
Los agentes del F.B.I. anotan que cuando una persona está estresada o insegura, aprieta fuertemente las manos con el pulgar hacia dentro; pero cuando abrimos las manos y separamos los dedos, es una señal de que estamos cómodos y seguros.
Algunos psicólogos anotan: Que cuando una persona se siente segura y con mucha fortaleza, cierra el puño y el pulgar lo deja hacia arriba.


Cuando estamos en una conversación normal, no nos damos cuenta de la cantidad de mensajes no verbales, que estamos emitiendo y que las personas cultas con las que conversamos, están traduciendo detalles de nuestra personalidad.
Por esta razón es importante conocer con pelos y señales, los mensajes que el cuerpo emite hacia las personas con las cuales interactuamos, para que esos mensajes, no nos vayan a traicionar.
Recordemos que no somos capaces de traicionar a nuestro cerebro, que es un computador de alto rango y al cual no le podemos mentir.
Normalmente cuando nos comunicamos ignoramos qué señales estamos transmitiendo además de lo que decimos.
A través de esas señales que pasamos por alto, podemos conocer los sentimientos y actitudes de las otras personas, si se intentan esconder, o si hay incongruencias entre el mensaje verbal y el no verbal.
La mayor parte de la comunicación no verbal se realiza en apoyo del lenguaje en forma tal  que los gestos, miradas y las expresiones faciales, dan apoyo y significado a las palabras y sirven para lograr un alto grado de atención  con los interlocutores.


Las dos formas de la comunicación se complementan en forma muy especial.
Tomemos estas reflexiones de un portal de internet:
“La utilización de la comunicación no verbal se basa, desde el enfoque psicológico, en 4 principios: familiaridad, conjunto, congruencia y contexto.
Familiaridad: Conocimiento que poseemos de la situación en la que se produce la interacción (familiaridad situacional) y del que se tiene de la persona que emite y observa las señales no verbales (familiaridad personal).


Conjunto: Las señales no verbales no se emiten nunca solas, sino en conjuntos.
Deben analizarse formando parte de un todo no como señales aisladas.
Es conveniente observar todo el cuerpo y en especial el rostro y las manos.
Congruencia: Uno de los indicios del engaño es la incongruencia entre las señales verbales y no verbales.
Un ejemplo de incongruencia es la sonrisa de disimulo que sirve para ocultar emociones, debemos de saber que el mayor manipulador que tiene el ser humano es la sonrisa.
Contexto: El empleo de las señales no verbales se rige por aspectos del contexto que determinan la comunicación dentro de una misma cultura.
Existen aspectos propios del país, de la ciudad o de la región, de la clase social, de la categoría profesional o jerárquica y del entorno laboral.
Un contexto serio va acompañado de una emisión limitada de señales no verbales, mientras que un contexto informal insta a una mayor expresividad”.


En el año de 1994, un buen Psicólogo definió la comunicación no verbal, así:
En psicología se ha aplicado, y aún se aplica, el término de comunicación no verbal, a ciertas conductas paralelas o alternativas al comportamiento verbal, que cumplen la función de transmitir información, poniendo de manifiesto así, un paralelismo entre el lenguaje y un supuesto lenguaje no verbal, o por señas.
Los Psicólogos modernos la llaman: Comportamiento no verbal.
En este gráfico podemos ver las diferencias, que se presentan en el rostro, según la colocación de: Los ojos las cejas, la nariz y la boca.
Todas estas posturas las manejamos en el lenguaje no verbal.


“Hay tres razones principales por las que la conducta no verbal puede revelar el engaño:
1. Mentir provoca estrés, miedo y esfuerzo que se traducen en expresiones y gestos observables. Los indicios no verbales expresan emociones de miedo o de no preparación de la mentira.
2. El intento excesivo de controlar la información produce actuaciones artificiales con poca emoción, pocos gestos y movimientos, que revelan una incongruencia entre el lenguaje verbal y el no verbal.
3. Los procesos cognitivos superiores que acompañan al acto de mentir llevan a conductas no verbales involuntarias”.


Analicemos esta publicación que dice mucho:
“Cruzar los brazos y las piernas.
Los brazos cruzados podrían ser una señal de que una persona se siente a la defensiva. Podría demostrar una actitud reservada o autoprotectora. Si una persona se sienta con las piernas cruzadas, esto también podría ser indicativo de que se siente intimidada o de que necesita cierta privacidad. Es probable que las personas que no cruzan las piernas o los brazos sean más sociables, agradables y amigables”.


“Apartar la mirada.
Las personas que elevan la vista mientras hablan podrían parecer mentirosas. La dirección hacia la que dirigen la mirada es importante. Mirar hacia la izquierda significa que están accediendo a imágenes visuales en el hemisferio izquierdo del cerebro. Sin embargo, si miran hacia la derecha significa que están accediendo a su imaginación en el hemisferio derecho, es decir, que están mintiendo”.


“Pestañear.
Existe una cantidad natural de parpadeos, pero también hay personas que parpadean en exceso y otras que lo hacen demasiado poco. Si alguien parpadea rápidamente, quizás se sienta incómodo o preocupado. Pero si no parpadea en absoluto, o lo hace con escasa frecuencia, esta podría ser su forma de ocultar sus emociones”.


“Morderse los labios.
Las personas se muerden los labios para aliviar la tensión cuando se sienten ansiosas, preocupadas o estresadas. Una persona podría morderse los labios cuando está nerviosa e intentando coquetear. O quizás tan solo esté nerviosa e incómoda. Por ello debes procurar interpretar bien las señales antes de asumir que se trata de un intento de coquetear”.


Rascarse la nariz.
Cuando alguien se rasca o se toca la nariz en exceso, es probable que parezca estar ansioso o mintiendo. Un aumento en la tensión arterial debido al hecho de sentirse ansioso ocasiona un aumento del flujo sanguíneo en la nariz. Los tejidos y los mastocitos de la nariz se dilatan, y es posible que las células liberen histamina, lo que causa que se sienta picazón en la nariz”.


“Colocar las manos en las caderas.
La postura con manos en las caderas podría tener connotaciones negativas o positivas. Una persona que adopta esta postura podría sentirse en control y lista para llevar a cabo una tarea. O bien, podría sentirse agresiva, y esa es su manera de marcar territorio, lista para atacar”.


Podría seguir citando ejemplos, porque son muchas las expresiones del lenguaje no verbal, pero mi intención no es esa, sino hacerles saber que esta modalidad de lenguaje existe y que es de vital importancia: Saberlo; manejarlo; no dejarse traicionar por él; y conocer cuál es la actitud de las personas, cuando están frente a nosotros.

Sopetrán, Julio 31 del 2018.
Darío Sevillano Álvarez.